Ferrari dejó Zandvoort con sentimientos encontrados después de un Gran Premio de Países Bajos en el que mostró un ritmo competitivo, pero nuevamente terminó con la sensación de haber dejado escapar un mejor resultado.
El SF-26 tuvo un rendimiento convincente durante la carrera, especialmente frente a Mercedes. Sin embargo, los resultados finales no reflejaron completamente ese potencial y volvieron a poner sobre la mesa un problema que ya había aparecido en Hungría: una posición de salida que condicionó las posibilidades del equipo.
Más allá del rendimiento, uno de los temas que dejó la carrera fue la gestión interna entre Lewis Hamilton y Charles Leclerc. El siete veces campeón del mundo mostró su inconformidad después de perder tiempo detrás de su compañero mientras ambos seguían estrategias diferentes.
Hamilton perdió tiempo detrás de Leclerc
Durante el segundo stint, Hamilton consiguió acercarse gracias al rendimiento de sus neumáticos duros. Leclerc, por su parte, utilizaba medios en un intento de Ferrari por diferenciar estrategias y encontrar una oportunidad frente a Mercedes.
El monegasco perdió tiempo inicialmente al tener que superar a Oscar Piastri y posteriormente quedó atrapado detrás de George Russell.
Sin ritmo suficiente para adelantar rápidamente al británico, Ferrari buscó mantener a Leclerc en pista con la esperanza de obligar a Russell a detenerse y posteriormente aprovechar una diferencia de neumáticos.
El problema apareció cuando Hamilton alcanzó rápidamente a su compañero, colocándose a menos de un segundo con neumáticos en mejores condiciones.
La pelea entre ambos terminó costando tiempo. Leclerc recibió posteriormente la llamada para entrar a boxes, aunque inicialmente pretendía extender su stint para construir una ventaja de neumáticos respecto a Russell.
Hamilton cuestiona las decisiones de Ferrari
Hamilton dejó claro por radio que su prioridad era evitar perder segundos detrás de Leclerc y posteriormente reconoció que el asunto deberá discutirse internamente.
“Quiero ganar. Estoy aquí para ganar”, explicó el británico, quien comparó la actuación de Ferrari con la manera en que Mercedes gestionó a sus propios pilotos.
En la parte final de la carrera, Mercedes pidió a Russell que cediera inmediatamente su posición a Kimi Antonelli, quien tenía mejores condiciones para atacar.
Hamilton consideró que Ferrari podría haber actuado de manera similar.
“Es difícil cuando miras hacia adelante y ves a los dos pilotos de Mercedes recibir la llamada y cumplirla inmediatamente”, señaló.
El británico insistió en que el tiempo perdido detrás de Leclerc terminó afectando sus posibilidades de atacar a Russell durante las últimas vueltas.
Ferrari también encuentra aspectos positivos
Pese a su inconformidad con la estrategia, Hamilton destacó el rendimiento general del SF-26 y considera que Ferrari cuenta con una buena base para competir.
Uno de los principales obstáculos continúa siendo la diferencia de velocidad respecto a Mercedes.
Según Hamilton, Ferrari llegó a perder aproximadamente cuatro décimas por vuelta únicamente en las rectas, una desventaja que complica recuperar tiempo en otras zonas del circuito.
“Esto demuestra que tenemos un coche realmente bueno”, explicó el siete veces campeón.
Hamilton considera que una mejora en la unidad de potencia permitiría a Ferrari acercarse todavía más a sus principales rivales y luchar regularmente en las primeras posiciones.
El VSC frenó el último ataque de Hamilton
Las últimas vueltas ofrecieron una nueva oportunidad para Ferrari. Hamilton comenzó a acercarse a Russell y parecía encontrarse en condiciones de intentar el adelantamiento.
Sin embargo, la aparición de un Virtual Safety Car en la parte final permitió al piloto de Mercedes tomar aire y terminó reduciendo las posibilidades del británico.
Hamilton considera que parte de esa situación fue consecuencia del tiempo que había perdido previamente detrás de Leclerc.
Ferrari se marcha así de Zandvoort con la certeza de tener un SF-26 competitivo en ritmo de carrera, pero también con varios aspectos por resolver si pretende aprovechar todo su potencial.
Para Hamilton, uno de ellos está claro: Ferrari tendrá que mejorar la gestión de sus pilotos cuando sus estrategias se crucen y haya posiciones importantes en juego.







