Liam Lawson volvió a Red Bull y aprovechó su inesperada oportunidad en el Gran Premio de Países Bajos 2026, consiguiendo una actuación muy diferente a la que marcó su breve y complicada primera etapa con el equipo durante la temporada 2025.

Dieciocho meses después de disputar únicamente dos Grandes Premios con Red Bull, el neozelandés recibió una nueva oportunidad debido a la lesión en la muñeca izquierda de Isack Hadjar, quien no pudo participar en Zandvoort.

Red Bull decidió recurrir al actual piloto de Racing Bulls debido a su experiencia en Fórmula 1 y conocimiento de los monoplazas de la nueva generación. Arvid Lindblad todavía afronta su temporada como novato, mientras Yuki Tsunoda ocupó temporalmente el asiento disponible en Racing Bulls.

Para Lawson, sin embargo, la oportunidad significaba mucho más que una simple sustitución.

El neozelandés tenía ante sí la posibilidad de demostrar cuánto había evolucionado desde aquel difícil comienzo de 2025, cuando perdió su asiento en Red Bull después de solamente dos carreras.

Liam Lawson sorprende junto a Verstappen

Lawson aprovechó las diferentes sesiones en Zandvoort para adaptarse progresivamente al RB22 antes de afrontar la clasificación para el Gran Premio de Países Bajos.

El resultado terminó siendo positivo. El piloto de 24 años consiguió avanzar hasta la Q3 y marcó un tiempo de 1:11.733, suficiente para conseguir el octavo puesto de la parrilla.

Aunque terminó a 0.570 segundos de la pole position, la comparación más significativa estuvo dentro del propio equipo.

Lawson quedó solamente una décima por detrás de Max Verstappen, en un fin de semana complicado para Red Bull en términos de rendimiento.

El resultado contrastó completamente con sus primeras experiencias con la escudería. Durante el Gran Premio de Australia 2025 se clasificó 18°, mientras una semana después terminó último en la clasificación de China.

“Fue un buen trabajo de todos para ayudarme a sentirme lo más cómodo posible en el coche. Siento que extraje prácticamente todo lo que tenía”, explicó Lawson después de la sesión.

¿Qué cambió respecto a 2025?

Lawson considera que las circunstancias actuales son muy diferentes a las que enfrentó durante su primera oportunidad con Red Bull.

El RB21 de 2025 era un monoplaza especialmente complicado de conducir, mientras el neozelandés tampoco tenía experiencia previa compitiendo en Melbourne o Shanghai. China, además, utilizó el formato Sprint, reduciendo todavía más el tiempo disponible para adaptarse.

Después de apenas dos Grandes Premios, Red Bull decidió intercambiarlo con Yuki Tsunoda.

La generación de monoplazas introducida para 2026 también representa una diferencia importante. Según Lawson, el actual RB22 permite al piloto comprender mejor sus reacciones y acercarse progresivamente al límite.

El neozelandés aseguró que prácticamente todo se siente diferente entre el Red Bull y el VCARB 03 que conduce habitualmente en Racing Bulls, más allá de compartir la unidad de potencia de Red Bull Ford Powertrains.

“La sensación de la dirección, cómo se mueve el coche, el equilibrio en las curvas y el agarre a alta velocidad; todo es diferente”, señaló.

Lawson también llega como un piloto diferente

El monoplaza no representa el único cambio respecto a 2025.

Lawson considera que la experiencia acumulada durante la última temporada y media le permitió regresar a Red Bull mucho mejor preparado para afrontar el desafío.

Durante su primera etapa intentó adaptarse rápidamente a una configuración desarrollada alrededor de las necesidades de Verstappen, pensando que dispondría de más tiempo para acostumbrarse al coche.

Ahora, después de acumular más carreras en Fórmula 1 con Racing Bulls, considera que cuenta con mejores herramientas para enfrentarse a un cambio de monoplaza.

Su actuación en Zandvoort también sirvió para responder a quienes atribuyeron su salida de Red Bull a una supuesta pérdida de confianza.

Lawson siempre defendió que su principal problema había sido la falta de tiempo para adaptarse y ahora pudo demostrarlo con resultados.

“Es algo que siempre he sabido: con circunstancias diferentes, las cosas habrían ido de otra manera”, aseguró el neozelandés.

Dieciocho meses después de aquella complicada experiencia, Liam Lawson regresó a Red Bull, alcanzó la Q3 y terminó apenas una décima detrás de Verstappen, reivindicando en Zandvoort la oportunidad que nunca tuvo tiempo de desarrollar en 2025.