Cadillac aprovechará el Gran Premio de Gran Bretaña para presentar una decoración especial en su monoplaza con motivo del 250 aniversario de la independencia de Estados Unidos, celebración que tendrá lugar el próximo 4 de julio.
El auto lucirá un diseño temporal en rojo, blanco y azul, incorporando las tradicionales barras y estrellas de la bandera estadounidense. La identidad visual también estará presente en el box del equipo, los cascos de los pilotos y la indumentaria del personal, ofreciendo una imagen unificada durante todo el fin de semana en Silverstone.
La escudería también llevará esta temática fuera del circuito, ya que exhibirá el diseño especial durante el ESSENCE Fest en Nueva Orleans, como parte de su estrategia para acercar la Fórmula 1 a nuevos aficionados.
Dan Towriss, CEO de Cadillac Formula 1, explicó el significado de esta iniciativa.
“El fin de semana del 4 de julio es un momento para mostrar nuestro continuo orgullo por representar a los Estados Unidos en el escenario global de la F1. Queremos usarlo como una oportunidad para permitir que nuevas comunidades descubran el deporte y compartan nuestra pasión”.
Cadillac busca recuperarse en Silverstone
Más allá de la decoración conmemorativa, Cadillac llega al histórico circuito británico con el objetivo de dejar atrás el complicado fin de semana vivido en Austria y aprovechar las mejoras introducidas recientemente en el monoplaza.
El director del equipo, Graeme Lowdon, aseguró que la escudería ha trabajado intensamente para solucionar los inconvenientes que afectaron su rendimiento en Spielberg.
“El Gran Premio de Austria fue un desafío para nosotros. Hemos estado trabajando increíblemente duro para rectificar los problemas. Vimos que las mejoras llevadas a Spielberg fueron positivas y nuestro objetivo en Silverstone es asegurar un fin de semana limpio para maximizar el potencial de rendimiento”.
En el Gran Premio de Austria, Cadillac sufrió un doble abandono debido a problemas en el sistema de frenos. Primero quedó fuera el finlandés Valtteri Bottas y posteriormente el mexicano Sergio Pérez, un resultado que el equipo espera dejar atrás en Silverstone.







