La frustración volvió a instalarse en Ferrari tras el Gran Premio de Austria. Lewis Hamilton finalizó en la quinta posición y reconoció que la diferencia con Mercedes es mucho mayor de lo esperado, al punto de admitir que el equipo italiano no podrá resolver sus problemas durante la presente temporada.

El siete veces campeón del mundo arrancó con fuerza y conservó el segundo lugar en la salida, siguiendo de cerca a George Russell. Sin embargo, conforme avanzó la carrera, el rendimiento del SF-25 fue cayendo. Max Verstappen, Andrea Kimi Antonelli y Oscar Piastri terminaron superándolo, mientras Hamilton cruzó la meta a casi 27 segundos del vencedor.

Ferrari pierde demasiado en las rectas

Tras la carrera, Hamilton explicó que el principal problema del SF-25 sigue siendo la falta de velocidad punta.

“Ya vimos el viernes que éramos los más rápidos en las curvas, pero luego perdíamos seis décimas en las rectas respecto a Mercedes. Ayer conseguimos reducir gran parte de esa diferencia haciendo un gran trabajo durante la noche. Pero hoy no solo hemos tenido ese problema, también ha habido sobrecalentamiento. El coche deslizaba mucho y el equilibrio era complicado”, declaró.

El británico también reconoció que la elevada degradación de los neumáticos les impidió mantenerse en la pelea.

“Pensaba que podría mantener el ritmo de Russell, pero sufrí una degradación muy alta. En general, los Mercedes se escapaban en las rectas, así que tienes que forzar mucho en las curvas para compensar esa diferencia. No esperaba que fuera tan grande”.

Hamilton admite que Ferrari tardará meses en reaccionar

Las declaraciones más preocupantes llegaron al hablar sobre el futuro del equipo. Hamilton dejó claro que no espera una solución inmediata para reducir la diferencia con Mercedes.

“Creo que la diferencia es muy, muy grande. No sé si puede cerrarse en una sola temporada. Se necesitan meses y meses para desarrollar, probar e introducir los cambios necesarios. Creo que podremos seguir progresando más adelante durante el año. Antes de eso nos esperan carreras complicadas”.

Las palabras del británico reflejan la realidad de Ferrari: la escudería asume que la brecha técnica con Mercedes no desaparecerá en el corto plazo, una situación que compromete sus aspiraciones durante el resto del campeonato.

Silverstone tampoco genera optimismo

Pensando en el Gran Premio de Gran Bretaña, Hamilton tampoco mostró confianza.

“Esperamos ser más competitivos en circuitos con muchas curvas. Si pensamos en Silverstone, no será sencillo porque también tiene largas rectas. Yo allí suelo ir bien, pero el problema en las rectas seguirá estando”.

Con este panorama, Ferrari afronta las próximas carreras consciente de que necesitará una evolución importante del SF-25 para volver a luchar de tú a tú con Mercedes y el resto de los equipos punteros.