El Gran Premio de Bélgica podría convertirse en uno de los mayores desafíos técnicos de la temporada para los equipos de Fórmula 1. A pocos días de la carrera en Spa-Francorchamps, Fernando Alonso advirtió que los monoplazas podrían quedarse sin energía eléctrica durante buena parte de la vuelta, lo que reduciría su rendimiento hasta niveles inferiores a los de un Fórmula 2.

El trazado belga es conocido por sus largas rectas y exigentes sectores de alta velocidad, especialmente el recorrido que va desde La Source, pasando por Eau Rouge y Raidillon, hasta la recta de Kemmel. Sin embargo, estas características también limitan las oportunidades para recuperar energía mediante frenadas.

Alonso explicó que los pilotos deberán administrar cuidadosamente el despliegue de la batería. Si utilizan toda la energía disponible en el primer sector, podrían quedarse sin apoyo híbrido durante gran parte de la vuelta, afectando notablemente la potencia del auto.

“Si despliegas toda la batería desde la curva 1 hasta Les Combes, se acabó para el resto de la vuelta. Tendrás que ahorrar energía para las rectas finales, pero eso significa pasar el segundo sector sin despliegue”, señaló el piloto de Aston Martin.

El español recordó que, sin el aporte del sistema híbrido, las unidades de potencia actuales generan alrededor de 540 caballos de fuerza, una cifra incluso inferior a los aproximadamente 610 CV de un Fórmula 2. Aun así, aclaró que los F1 continúan siendo considerablemente más rápidos gracias a su aerodinámica y rendimiento general, alcanzando cerca de 1,000 caballos cuando utilizan toda la potencia del motor y la batería.

Las preocupaciones de Alonso fueron compartidas por otros pilotos. Max Verstappen aseguró que Spa será “otra carrera dolorosa” en términos de gestión de energía, mientras que Oliver Bearman también anticipó dificultades similares a las vividas en Silverstone.

Ante este escenario, la Fórmula 1 ya trabaja en modificaciones para los próximos reglamentos. A partir de 2027 y 2028, la categoría reducirá la dependencia del sistema híbrido, aumentando la proporción de potencia proveniente del motor de combustión para evitar que circuitos como Spa, Silverstone, Monza o Suzuka vuelvan a presentar este tipo de inconvenientes.