Niki Lauda llegó a cuestionar seriamente la libertad que Mercedes y Toto Wolff concedían a Lewis Hamilton fuera de la Fórmula 1. Sin embargo, una extraordinaria actuación del británico durante el Gran Premio de Singapur de 2018 terminó por cambiar completamente la opinión del tricampeón mundial.
La anécdota fue recordada por Wolff durante un encuentro con medios neerlandeses en Zandvoort, cuando fue cuestionado sobre la libertad que los equipos deben conceder a sus pilotos. El tema surgió a raíz de Max Verstappen, quien actualmente compagina su actividad en la Fórmula 1 con otros proyectos dentro del automovilismo.
Para Wolff, la clave siempre ha estado en comprender qué necesita cada piloto para ofrecer su máximo rendimiento, en lugar de imponer una misma fórmula para todos.
“Creo que lo que intento hacer es identificar qué es lo que hace rápido al piloto dentro de nuestra estructura”, explicó el jefe de Mercedes.
“Qué tipo de marco necesitamos proporcionar para extraer el mejor rendimiento del piloto, y parte de eso es obviamente el bienestar. Nunca he metido a los pilotos en una caja y nunca he dicho: ‘Así es como tienes que ser’”.
Lauda no entendía la libertad que Mercedes daba a Hamilton
Para explicar su filosofía, Wolff recordó uno de los episodios más particulares que vivió junto a Lewis Hamilton y Niki Lauda durante la temporada 2018.
En aquellos años, Hamilton comenzaba a involucrarse cada vez más en el mundo de la moda. Poco antes del Gran Premio de Singapur presentó una colección junto a Tommy Hilfiger y realizó diferentes viajes para cumplir con sus compromisos fuera de la Fórmula 1.
Hamilton estuvo primero en Shanghái y posteriormente viajó a Estados Unidos para participar en la Semana de la Moda de Nueva York. Todo ello mientras faltaban pocos días para una de las carreras más exigentes del calendario.
La situación no convencía en absoluto a Lauda.
“Niki me dijo en aquel entonces: ‘No puedo comprender por qué permites esto. Corremos en Singapur el próximo fin de semana, ¿cómo es esto siquiera posible?’”, recordó Wolff.
La preocupación aumentó cuando los desplazamientos de Hamilton complicaron su llegada a Singapur. El británico incluso avisó que estaría muy justo para presentarse a tiempo a la primera reunión de ingeniería del fin de semana.
Wolff comenzó entonces a recibir críticas por permitir semejante agenda a su piloto estrella.
“Lewis, por favor, no me falles este fin de semana”
Hamilton finalmente llegó a Singapur y Wolff decidió asumir personalmente cualquier crítica que pudiera surgir por la libertad concedida al entonces tetracampeón.
Antes de salir a pista, solamente le pidió una cosa.
“Cuando llegó, le dije: ‘Lewis, hazme un favor. Yo me encargo de esto por ti, asumiré todas las críticas de todos, pero simplemente no me falles este fin de semana’”.
La respuesta de Hamilton fue contundente.
El británico consiguió una espectacular pole position en Marina Bay, superando por más de tres décimas a Max Verstappen y dejando a Sebastian Vettel, su principal rival por el campeonato, a más de medio segundo.
Un día después volvió a responder sobre la pista y consiguió la victoria con casi nueve segundos de ventaja sobre Verstappen.
Después de la carrera, Hamilton regresó con Wolff y le recordó la conversación que habían mantenido antes del fin de semana.
“Fue un buen trato, ¿no?”, le dijo.
La respuesta de Hamilton hizo cambiar de opinión a Niki Lauda
La actuación terminó definitivamente con las dudas de Lauda. El austriaco entendió que los compromisos personales de Hamilton no representaban necesariamente un problema mientras el piloto continuara respondiendo cuando llegaba el momento de competir.
Wolff recuerda que la reacción del tricampeón fue tan contundente como sus críticas iniciales.
“Nunca voy a criticarlo más, aunque vuele a la Luna antes de una carrera”, sentenció Lauda.
Hamilton terminaría aquella temporada conquistando su quinto campeonato mundial de Fórmula 1, asegurando matemáticamente el título poco más de un mes después en el Gran Premio de México.
Para Wolff, aquella experiencia terminó convirtiéndose en una demostración perfecta de su filosofía como jefe de equipo: no todos los pilotos necesitan vivir de la misma manera para rendir al máximo y, algunas veces, concederles libertad puede ser precisamente lo que necesitan para mostrar su mejor versión.







