La NASCAR anunció un cambio inmediato en el formato de sus carreras por etapas para evitar los largos periodos bajo bandera amarilla que han generado constantes críticas entre los aficionados, especialmente tras lo ocurrido en la Brickyard 400.
Uno de los aspectos más cuestionados del sistema actual era la aparición de una bandera amarilla en las últimas vueltas de una etapa, lo que obligaba a completar varias vueltas a baja velocidad antes del descanso y, en ocasiones, provocaba otra neutralización al inicio del siguiente segmento.
La situación alcanzó su punto más polémico en Indianápolis, donde gran parte del cierre de la primera etapa se disputó bajo bandera amarilla, generando molestia entre los seguidores de la categoría.
Ante ello, la NASCAR implementará una nueva regla a partir de este fin de semana en el Iowa Speedway. Si se presenta una bandera amarilla cuando resten 10 vueltas o menos para el final de la Etapa 1 o la Etapa 2, la etapa concluirá de inmediato. El líder recibirá la bandera verde y la de cuadros junto con la amarilla al pasar por la línea de meta, mientras que el procedimiento de precaución servirá como el descanso entre etapas.
Con esta modificación, los puntos se asignarán inmediatamente y la calle de boxes se abrirá tan pronto como sea seguro hacerlo, permitiendo que la competencia regrese a bandera verde en el menor tiempo posible.
El presidente de la NASCAR, Steve O’Donnell, explicó que la decisión responde directamente a las quejas de los aficionados.
“Los hemos escuchado. Queremos introducir un cambio”, afirmó el directivo, al reconocer que las largas secuencias bajo bandera amarilla reducían significativamente el tiempo de competencia real.
O’Donnell aseguró que la intención es ofrecer carreras con mayor acción y menos interrupciones, además de agradecer a los seguidores por expresar su inconformidad y contribuir a la implementación de esta nueva medida.







