La Fórmula 1 estudia diferentes alternativas para cerrar la temporada 2026 ante la incertidumbre que rodea las últimas carreras del calendario. Una de las posibilidades contempla que el Gran Premio de Qatar, programado para el 29 de noviembre, abandone Lusail y se dispute en el circuito de Imola.
La opción colocaría al trazado Enzo y Dino Ferrari en una posición privilegiada, ya que incluso podría convertirse en el escenario donde se defina el campeonato mundial.
La decisión tendría que tomarse antes del 15 de septiembre, debido a que la situación de inestabilidad en el Golfo mantiene bajo observación las carreras de Qatar y Abu Dhabi.
Imola aparece como alternativa para la Fórmula 1
La F1 necesita definir rápidamente su plan ante los tiempos necesarios para organizar una carrera. Stefano Domenicali, presidente y CEO de la categoría, trabaja en diferentes escenarios para garantizar el cierre del campeonato.
Una posibilidad sería trasladar la carrera de Qatar a Imola utilizando un modelo similar al previsto para el Gran Premio de Bahréin, cuya celebración fue trasladada a Sepang, Malasia.
En este escenario, Qatar mantendría formalmente su Gran Premio y asumiría los costos y la promoción del evento, mientras que ACI y Formula Imola quedarían encargadas de la operación de la carrera en territorio italiano.
Los ingresos comerciales y de boletaje corresponderían al promotor de Medio Oriente, mientras Imola recibiría el reembolso de los gastos relacionados con la organización.
F1 buscaría garantizar las 22 carreras de 2026
La solución también permitiría a la Fórmula 1 completar las 22 carreras previstas para la temporada 2026.
Cumplir con esa cantidad de Grandes Premios sería importante para Liberty Media debido a los acuerdos comerciales y de transmisión establecidos para el campeonato.
Para Imola representaría una inesperada oportunidad de regresar al calendario y permitiría a Italia contar con una segunda carrera durante la temporada sin asumir directamente los costos del evento.
Por ahora, sin embargo, no existe una confirmación oficial y la Fórmula 1 mantiene la esperanza de que la situación internacional permita celebrar las carreras en sus sedes originales.
El clima sería el gran problema para Imola
Una carrera a finales de noviembre presentaría un desafío adicional para el circuito italiano: las condiciones meteorológicas.
Más allá de las bajas temperaturas o la posibilidad de lluvia, la principal preocupación sería la niebla. La falta de visibilidad podría impedir el funcionamiento de los helicópteros médicos y, por cuestiones de seguridad, detener la actividad en pista.
También habría menos horas de luz natural, por lo que en caso de concretarse el traslado sería necesario modificar los horarios habituales.
Tanto la clasificación como la carrera podrían celebrarse más temprano para reducir el riesgo de que la actividad se prolongue hasta el anochecer.
Aunque el proyecto permanece como una alternativa y dependerá de la evolución de la situación internacional, los equipos ya habrían realizado reservas hoteleras en la zona de Imola como medida preventiva.
Así, el histórico circuito italiano podría recibir inesperadamente una de las carreras más importantes del año y, dependiendo de cómo llegue el campeonato al 29 de noviembre, ser incluso el escenario que corone al campeón mundial de Fórmula 1 de 2026.







