La aventura europea de Colton Herta ha tomado un rumbo crítico. Tras dejar la IndyCar con la ilusión de dar el salto a la Fórmula 1 como piloto de desarrollo del equipo Cadillac para 2026, el estadounidense decidió foguearse en la F2; sin embargo, su adaptación se ha convertido en un calvario que tuvo en Monza su punto más bajo.

Herta marcha en un opaco 17º puesto de la clasificación general. En diez rondas con la escudería Hitech, solo una vez ha logrado clasificar dentro de los primeros doce lugares. En la pista italiana el panorama empeoró: finalizó 20º en la clasificación a más de un segundo del ritmo, sufrió un choque en la única práctica libre y no pudo concretar la Práctica Libre 1 de F1 con Cadillac tras fallar su monoplaza en la primera vuelta por problemas hidráulicos.

En las carreras del fin de semana solo pudo remontar al 15º puesto en el sprint del sábado, mientras que el domingo abandonó tras irse a la grava en Parabolica.

Con solo 26 puntos en el campeonato y a 151 del líder Nikola Tsolov, sus aspiraciones de pelear el título son nulas y entrar al top 10 parece lejano. La falta de experiencia con los neumáticos Pirelli y el desconocimiento de los trazados europeos han frenado sus aspiraciones, dejando en incertidumbre si un asiento en la F1 para 2027 sigue siendo una opción real.