Sergio Pérez se quedó muy cerca de conseguir un resultado histórico para Cadillac en la clasificación del Gran Premio de Mónaco 2026. El piloto mexicano aspiraba a llevar por primera vez al Cadillac MAC a la Q2, pero una diferencia mínima de apenas una décima terminó por dejarlo eliminado en la primera ronda.

Checo finalizó en la posición 18 de la parrilla, ubicado entre los dos Haas de Esteban Ocon y Oliver Bearman, aunque aseguró que el desempeño mostrado durante el fin de semana le dejó sensaciones positivas de cara al futuro.

“Han sido sentimientos encontrados. Estuvimos muy cerca, pero al mismo tiempo nos faltó un poco. Siempre creí que aquí había una gran oportunidad”, señaló Pérez tras la sesión clasificatoria.

El tapatío explicó que gran parte de los problemas estuvieron relacionados con la puesta a punto del monoplaza. Durante las prácticas y la clasificación, Cadillac trabajó para corregir un problema de bloqueo en el eje trasero, aunque los cambios realizados terminaron generando dificultades en la parte delantera.

“Hemos estado batallando todo el fin de semana con el bloqueo trasero. Cambiamos un poco la configuración y el frenado, y entonces hoy sufrimos mucho bloqueo delantero, lo que probablemente nos costó esa décima que estábamos buscando”, explicó.

A pesar de ello, el mexicano considera que el equipo continúa avanzando, aunque reconoció que actualmente trabajan con una ventana de rendimiento muy reducida.

“Necesitábamos esos cambios para proteger el eje trasero. Por el momento, la ventana de trabajo es muy pequeña. Creo que los pilotos siempre pueden marcar una pequeña diferencia aquí”, agregó.

Lejos de mostrarse decepcionado, Pérez destacó que logró extraer el máximo potencial del monoplaza durante todo el fin de semana.

“Estoy contento con mi rendimiento a lo largo del fin de semana, pero simplemente no fue suficiente. Creo que entregué todo lo que podía dar y eso es todo lo que puedo hacer por el momento”, afirmó.

Pensando en la carrera del domingo, el piloto de Cadillac mantiene la esperanza de aprovechar las características impredecibles del circuito callejero de Montecarlo, donde los incidentes, abandonos y periodos de coche de seguridad suelen abrir oportunidades inesperadas.

“Creo que mañana el objetivo número uno es terminar la carrera. A partir de ahí veremos qué somos capaces de hacer”, concluyó Checo Pérez.