Max Verstappen podría tener una puerta abierta hacia la NASCAR. Justin Marks, fundador de Trackhouse Racing, reconoció que el neerlandés ha mostrado interés por competir en la categoría estadounidense, aunque admitió que existen obstáculos relacionados con las alianzas comerciales entre equipos y fabricantes.
Las declaraciones surgieron al hablar del Project 91, iniciativa de Trackhouse Racing creada para invitar a figuras del automovilismo internacional a competir de manera ocasional en la NASCAR Cup Series. Por ese programa ya han pasado pilotos como el campeón mundial de Fórmula 1 de 2007, Kimi Räikkönen; el cuatro veces ganador de las 500 Millas de Indianápolis, Hélio Castroneves; y, más recientemente, Kevin Magnussen.
El caso más exitoso ha sido el de Shane van Gisbergen, quien sorprendió al ganar en su debut en la carrera callejera de Chicago en 2023 al volante del auto #91. Aquella actuación marcó el inicio de su transición a tiempo completo dentro de la NASCAR.
Precisamente, Verstappen siguió esa competencia desde casa y confesó que vivió con intensidad la victoria de Van Gisbergen, asegurando que estaba “literalmente gritando” mientras veía el desenlace.
Aunque el tetracampeón del mundo ha descartado en otras ocasiones una incursión inmediata en NASCAR, Marks considera que la posibilidad sigue existiendo.
“Para que eso ocurra, primero tendrían que poner una unidad de potencia diferente en ese coche de Fórmula 1”, bromeó el directivo, haciendo referencia a que Trackhouse compite con Chevrolet, mientras Verstappen está ligado a Red Bull. “Existen conflictos de marca, pero es un piloto que quiere correr en todo tipo de categorías. Hemos hablado de ello dentro del ecosistema de Red Bull. Hoy es complicado, aunque no lo descartaría para el futuro”, afirmó.
Respecto al futuro del Project 91, Marks no adelantó nuevos planes y dejó entrever que la participación de Kevin Magnussen en San Diego podría ser la única del programa durante la temporada 2026. El danés protagonizó un intenso duelo con Noah Gragson y ambos intercambiaron reclamos tras la carrera, un episodio que, según Marks, demuestra que Magnussen tiene la personalidad ideal para competir en la NASCAR.







