Kyle Larson está listo para volver a Daytona y competir nuevamente en la Rolex 24 Horas, la prueba reina del campeonato IMSA. El bicampeón de la NASCAR Cup Series ha participado en tres ediciones del clásico de resistencia, aunque no lo hace desde 2016.
Larson logró la victoria general en la Rolex 24 de 2015 con Chip Ganassi Racing, compartiendo el auto con Scott Dixon, Tony Kanaan y Jamie McMurray, en una actuación que confirmó su versatilidad más allá de la NASCAR.
En un episodio reciente del podcast Dinner with Racers, copresentado por Ryan Eversley y Sean Heckman, el piloto del Chevrolet nº 5 de Hendrick Motorsports fue consultado sobre la posibilidad de regresar a Daytona si Chevrolet se lo propusiera.
“Creo que a estas alturas de mi carrera, sí, volvería a hacerlo”, explicó Larson. “Me divertí mucho los tres años que corrí allí. No quería hacerlo todos los años, pero ahora lo consideraría”.
Pocos pilotos cuentan con un calendario tan exigente como Larson. Además de competir a tiempo completo en la NASCAR Cup Series, participa activamente en High Limit Racing, una serie de Sprint Car de la que es copropietario junto al cinco veces campeón del World of Outlaws, Brad Sweet. A eso se suman carreras de midgets y compromisos internacionales durante la temporada baja.
“La temporada baja es cada vez más ajetreada”, reconoció Larson. “Hay más carreras, más viajes. Voy a Australia, a la Chili Bowl y a las carreras de midgets de la Costa Oeste. Es mucho, y a veces quieres tiempo libre. Pero hace tanto que no corro Daytona que casi te olvidas, y recuerdo que fue una experiencia increíble”.
El californiano de 33 años también destacó el valor personal de regresar a la Rolex 24, especialmente por la posibilidad de compartir la experiencia con su familia. Su hijo mayor, Owen, tiene 11 años, pero era apenas un recién nacido cuando Larson ganó la carrera en 2015.
“Sería genial que mis hijos lo vivieran”, señaló Larson, quien también ha disputado las 500 Millas de Indianápolis en las dos últimas temporadas.
Además, el factor familiar suma puntos, ya que Disney World se encuentra aproximadamente a una hora del circuito de Daytona.
“Sí, eso también ayuda”, bromeó el piloto. “Así que sí, probablemente lo volvería a hacer”.
Eso sí, Larson dejó clara una condición fundamental para su regreso a IMSA: “Quiero estar en el mejor coche”. Una frase que resume su mentalidad competitiva y que mantiene viva la expectativa de verlo nuevamente en la Rolex 24 Horas de Daytona.







