La primera temporada de Lewis Hamilton con Ferrari quedó lejos de lo esperado. Sus resultados encendieron dudas sobre el futuro del siete veces campeón del mundo en la Fórmula 1, pero el británico respondió con firmeza: asegura que “todavía tiene un sueño” que lo mantiene en la categoría.
Hamilton llegó a Maranello a inicios de 2025 tras 12 exitosas campañas con Mercedes —equipo con el que ganó seis de sus siete títulos— y en medio del impulso que Ferrari mostró en 2024. La expectativa era alta, pero el rendimiento no acompañó: la Scuderia cayó del segundo al cuarto puesto en el campeonato de constructores y ni Hamilton ni Charles Leclerc consiguieron una victoria en un gran premio esta temporada.
Su único triunfo llegó en la Sprint de China, mientras que el momento más difícil lo vivió al final del año, al convertirse en el primer piloto de Ferrari a tiempo completo eliminado en la Q1 en tres carreras consecutivas. Para algunos, esto era señal de que debía considerar el retiro.
Hamilton, sin embargo, se mostró contundente tras el GP de Abu Dhabi:
“No les diría nada. Ninguno de ellos ha hecho lo que yo he hecho, así que ni siquiera están a mi nivel”.
Pese a la frustración deportiva, explicó qué lo mantiene de pie:
“Es el amor por correr. Tengo un apoyo increíble y un sueño en el que mantengo la esperanza en mi corazón”, dijo. Ese sueño, según reveló cuando firmó con Ferrari, es ganar carreras y títulos vestido de rojo.
El británico apuesta a que el cambio de reglamento de 2026 —al que Ferrari volcó sus esfuerzos desde abril— le dará una nueva oportunidad. Pero también reconoce que, si el éxito no llega, hay un aspecto de la vida en F1 que no echará de menos:
“No puedo esperar para alejarme de todo esto… Las sesiones de fotos y esas cosas. Algún día espero no tener que hacerlo”.







