Conforme avanza la cuenta regresiva hacia la temporada 2026 de Fórmula 1, Checo Pérez continúa ganando confianza dentro del proyecto Cadillac y se muestra cada vez más involucrado con su nueva escudería. Para el mexicano, este reto representa la oportunidad de demostrar que aún tiene mucho por ofrecer en el Gran Circo, especialmente después de la abrupta salida de Red Bull.
“Veo esto como mi gran proyecto final en el deporte y quiero que sea un regreso exitoso”, declaró Pérez a la web oficial de la F1. Su intención es clara: impulsar al equipo desde el primer día y sorprender a quienes no esperan que Cadillac pueda competir de inmediato. “Lo importante no es dónde empezamos, sino qué tan rápido podemos progresar”, añadió.
Confianza total en Cadillac
Pérez pasó varios días en las instalaciones de la escudería en Silverstone antes del test TPC que realizó con Ferrari en Imola. Esa experiencia le confirmó que el proyecto va por el camino correcto, especialmente al reencontrarse con ingenieros y especialistas que ya conoce del paddock.
“Hay muchas caras experimentadas, gente con ganas de demostrar su valor”, explicó.
Para Checo, la combinación de dos pilotos veteranos —él y Valtteri Bottas—, sumada a un equipo técnico sólido, será clave para acelerar el desarrollo del auto rumbo a 2026. “No se trata solo de llegar listos a Melbourne, sino de llegar competitivos”, subrayó.
“Me siento escuchado otra vez”
A diferencia de su última etapa en Red Bull, Pérez asegura que ahora se siente en un entorno donde su voz tiene peso. “Es genial estar en un equipo donde puedes influir y pedir lo que necesitas”, dijo.
El tapatío también admitió que en su etapa final con Red Bull comenzó a perder motivación y conexión con el deporte. El proyecto Cadillac reactivó esa chispa.
“No puedo permitirme perder la pasión por un deporte que me ha dado todo. Cuando iniciaron las conversaciones con Cadillac, sentí que todavía tenía algo más dentro de mí”.
Un año sabático que le devolvió el impulso
A meses de su regreso, Checo considera que su pausa fuera de las pistas fue un privilegio. Le permitió recargar energías junto a su familia y volver con claridad mental.
“Después de 15 años en F1, ese respiro me dio todo lo necesario para afrontar mi última etapa. Ahora tengo la energía para volver, trabajar en todas las áreas, en el simulador… es un equipo nuevo y estamos empezando desde cero”.







