Liam Lawson se mostró “muy sorprendido” después de que el organismo mexicano de la FIA lo responsabilizara del casi accidente con los comisarios durante el Gran Premio de México de Fórmula 1.
El piloto de Racing Bulls se topó con dos comisarios cerca de la curva 3 del Autódromo Hermanos Rodríguez, cuando estos habían sido enviados a recoger escombros tras un incidente en la salida. Lawson, que regresaba a boxes con el alerón delantero dañado tras un toque con Carlos Sainz, se encontró con un espacio muy reducido para que los comisarios pudieran realizar su labor con seguridad.
El caso está siendo investigado por la FIA. Sin embargo, el organismo mexicano fue rápido en señalar al neozelandés, alegando que no redujo lo suficiente la velocidad bajo doble bandera amarilla y que debía haber visto a los comisarios en pista. Posteriormente, la FIA aclaró que Lawson no tenía la culpa y que la investigación continúa.
Antes del Gran Premio de Brasil, Lawson habló sobre el tema:
“Me sorprendió mucho. Creo que el comunicado de la FIA fue muy claro y preciso. No necesito añadir nada más.”
El piloto explicó que redujo la velocidad y modificó su trazada para evitar a los comisarios, y calificó el hecho como una simple “falta de comunicación”. Además, confirmó que la FIA se disculpó con él el domingo por la noche.
“Tuve una charla con ellos y lo agradecí. Entiendo que en este deporte hay muchas variables y que, aunque no debería pasar, algo así puede ocurrir. Lo importante es que se tomen medidas para que no se repita.”
Lawson lamentó el retiro posterior, pero insistió en que lo que más le preocupó fue el riesgo que corrieron los comisarios:
“En ese momento me preocupaba más que esos dos tipos estaban cruzando la pista delante de mí. Intenté no hacer movimientos bruscos para no asustarlos ni provocar un accidente.”
Pese al resultado, Lawson se mostró tranquilo y satisfecho con la aclaración oficial de la FIA.







