Bajo una lluvia implacable en Fuji, Sacha Fenestraz volvió a saborear la victoria en la Super Fórmula. El piloto franco-argentino del equipo TOM’S se impuso en una caótica carrera marcada por dos banderas rojas y una visibilidad casi nula, firmando su segunda victoria en la categoría y la primera desde su regreso este año.

Fenestraz encabezó un histórico 1-2 para Toyota y TOM’S, seguido por el líder del campeonato Sho Tsuboi. Sin embargo, la celebración fue a medias: solo se otorgaron la mitad de los puntos, ya que la competencia no alcanzó el 75% de las 36 vueltas programadas. Fue el primer doblete del equipo desde 2015, cuando André Lotterer y Kazuki Nakajima lograron la hazaña.

La pole había quedado en manos de Ayumu Iwasa, pero el piloto japonés perdió todos sus tiempos tras un accidente en la curva 100R que provocó bandera roja en clasificación. Con penalización incluida por cambio de motor, partió desde el pitlane mientras la lluvia se intensificaba.

La carrera comenzó detrás del auto de seguridad y, tras apenas seis vueltas sin bandera verde, fue detenida por primera vez. Media hora después, se intentó un relanzamiento, pero la tormenta volvió a empeorar el panorama. Finalmente, el reloj marcó el límite de dos horas y los comisarios bajaron el telón: Fenestraz fue declarado ganador.

El podio lo completaron Tomoki Nojiri (Mugen) y Tadasuke Makino (Dandelion), mientras que Iwasa solo pudo ser 21º. Con este resultado, Tsuboi amplía su ventaja en el campeonato a 14,5 puntos sobre Iwasa, con tres carreras por disputarse.

Una jornada caótica, empapada de agua y adrenalina, donde Fenestraz demostró que aún tiene chispa para brillar entre los mejores de Japón.