Por primera vez en la historia de la Fórmula 1, la FIA declaró alerta por calor para el Gran Premio de Singapur, ante temperaturas previstas superiores a 31 °C. La medida responde a lo ocurrido en Qatar 2023, donde varios pilotos sufrieron problemas de salud por el calor.

Se introdujeron chalecos refrigerantes especiales, con un sistema de finos tubos por los que circula líquido refrigerante. En Singapur, por primera vez los coches debían contar con bombas, depósitos y intercambiadores de calor necesarios para su funcionamiento, aunque el uso del chaleco sigue siendo voluntario y será obligatorio hasta 2026.

Los pilotos que no usaron el chaleco, incluido Max Verstappen, llevaron un peso extra de 500 gramos para compensar la ventaja, pero la mayoría decidió probarlo.

Opiniones de los pilotos

  • Charles Leclerc (Ferrari): “Funcionó bien durante cinco vueltas y luego hizo bastante calor, así que no hubo diferencia”, en referencia a las 62 vueltas del GP.
  • Fernando Alonso: “Funcionó en la primera hora, pero no tanto en la última; al menos fue cómodo de usar, fino”.
  • Gabriel Bortoleto (Sauber): “Después de diez o quince vueltas, el chaleco se calienta bastante, así que es mejor apagarlo. Fue agotador, pero no tanto como esperaba”.

El nuevo chaleco refrigerante sigue mostrando potencial, aunque algunos pilotos advierten que su efectividad disminuye con el tiempo y que podrían surgir problemas de fiabilidad, tal como ha pasado en otras series.