David Floury, director técnico de Toyota Gazoo Racing, lanzó duras críticas —aunque sin nombrarlo directamente— al Balance of Performance (BoP) impuesto por la FIA en las 24 Horas de Le Mans, tras un rendimiento decepcionante de su equipo frente al dominio de Ferrari.
Mientras Ferrari se llevó la victoria con autoridad, los Toyota no pasaron del quinto y decimoquinto lugar. Floury fue tajante al analizar el resultado:
“Está claro que no alcanzamos el objetivo. Vinimos a ganar, y no lo logramos”, declaró. “Sabíamos quién iba a estar arriba. Lo anticipé y no me equivoqué. No es ninguna sorpresa, es lo mismo todos los años”.
El Toyota #8, conducido por Sébastien Buemi, Brendon Hartley y Ryo Hirakawa, llegó a liderar momentáneamente pasada la mitad de la carrera. Sin embargo, según Floury, “nunca estuvimos realmente en posición de luchar. Hicimos una carrera sólida y sin errores, pero simplemente no teníamos con qué competir”.
Durante la noche, Toyota optó por neumáticos blandos mientras otros equipos usaban compuestos medios, lo que les permitió rendir mejor. Pero al amanecer, la ventaja se desvaneció: “Con ritmo puro, no había forma de pelear”, lamentó.
Un problema técnico en la rueda delantera izquierda del coche #8, tras una parada en boxes, obligó a Hirakawa a dar casi una vuelta entera con el auto dañado, lo que acabó por sentenciar su resultado final.
“Nunca hubo potencial de rendimiento. Fue una carrera de dos clases: una con coches que tenían velocidad punta y otra con los que no. Lamentablemente, nos tocó el boleto equivocado y estábamos en la segunda clase, junto con Cadillac y Aston Martin”, ironizó Floury.
En la trampa de velocidad, Ferrari fue el más rápido con 349,0 km/h. Le siguieron Peugeot, Porsche, Cadillac, BMW y Alpine. Toyota y Aston Martin fueron los más lentos con apenas 342,3 km/h.
Consultado sobre los puntos débiles del GR010 Hybrid, el técnico francés respondió con sarcasmo:
“Entre Tertre Rouge y la primera chicana, entre la primera y segunda chicana, entre la segunda chicana y Mulsanne, entre Mulsanne e Indianápolis, y entre Arnage y las curvas Porsche. Eso lo resume bien”.
Finalmente, sobre el incidente del Toyota #7 en la primera vuelta, Floury explicó que fueron atrapados en un “sándwich” en la curva 1, lo que provocó daños en ambos lados del coche. “Era demasiado largo de reparar, así que tuvimos que seguir así toda la carrera”. Aun así, Mike Conway, Kamui Kobayashi y Nyck de Vries llevaron al #7 hasta la sexta posición final, que se convirtió en quinta tras una sanción post-carrera.







