Stefano Domenicali, jefe de la Fórmula 1, insinuó recientemente que algunas carreras podrían ser demasiado largas para captar la atención de la generación más joven. En cambio, James Vowles, director de Williams, defiende que el formato actual debe mantenerse, aunque con ciertos ajustes.

“Hace poco se planteó si debíamos acortar las carreras o añadir más sprints. Mi respuesta es que no. El producto ya es bueno tal como es”, explicó Vowles a Business of Sport. “Lo que lo hace especial es su desarrollo completo. En Zandvoort, por ejemplo, Alex [Albon] lo dijo perfecto: ‘Me limité a ver cómo se estrellaban todos a mi alrededor’. Fue impredecible de principio a fin, pero había que ver la hora y media completa para entenderlo”.

Vowles también criticó la norma introducida este año en Mónaco, que obligaba a usar tres compuestos diferentes. “Puedes llamarlo espectáculo, pero en realidad todo acabó como empezó. Sólo se jugaron algunas estrategias en pista, como frenar a un piloto para dar a otro una parada gratis. Para mí, eso no es realmente correr”.

El británico reconoce que el consumo de la F1 ha cambiado y que la televisión tradicional ya no es el único canal de referencia. Por ello, sugiere modificar la estructura de los fines de semana en lugar de reducir la duración de las carreras.

“Creo que el límite es de 24 Grandes Premios al año. Eso ya exige a los aficionados que dediquen la mitad de sus fines de semana a la F1. Más de eso sería demasiado”, advirtió.

Su propuesta pasa por comprimir el formato: “Yo lo haría en dos días, sábado y domingo. Si quitamos los viernes, ganamos margen para mantener 24 fines de semana de carrera, incluso añadir un par más, sin aumentar la carga global. Además, sería más emocionante: con menos tiempo para probar, habrá más errores, más variabilidad en parrilla y más espectáculo”.

Para Vowles, el objetivo está claro: la Fórmula 1 debe ser menos previsible, pero sin perder su esencia.