El Gran Premio de Singapur fue una de las jornadas más impredecibles de la temporada. George Russell se llevó la victoria tras dominar la carrera, pero el protagonismo también fue para el calor extremo en el Circuito de Marina Bay, donde las temperaturas superaron los 31°C, marcando la primera carrera de F1 con advertencia de “peligro de calor”.
Ante esta situación, la FIA activó medidas de seguridad que incluyeron la instalación opcional del chaleco de enfriamiento en los autos. Para 2026, el uso de este sistema será obligatorio en condiciones extremas.
Max Verstappen se mostró crítico con la medida, calificándola de “inútil” y señalando que tras unos minutos el agua se calienta y pierde efecto. Lewis Hamilton también expresó su desacuerdo con la obligatoriedad: “Creo que debería ser nuestra decisión. Puede ser útil en temperaturas muy altas, pero nunca debería ser obligatorio”, comentó.
Históricamente, solo un piloto ha fallecido por agotamiento por calor en la F1: Carl Scarborough, durante las 500 Millas de Indianápolis de 1953, cuando la prueba formaba parte del calendario. Desde entonces, ningún competidor ha muerto por calor durante un Gran Premio.







