El vigente campeón del mundo ha restado importancia a las sugerencias de que sus victorias en Monza y Bakú lo han devuelto a la pelea por el título de 2025.

Red Bull parece haber dado un paso adelante desde el sorprendente y dominante triunfo de Max Verstappen en Italia, al que el neerlandés sumó un nuevo golpe de autoridad en Azerbaiyán tras conquistar la pole position en condiciones difíciles y sellar la victoria el domingo.

La mejora del RB21, impulsada por un piso actualizado y un cambio en la filosofía de configuración, llevó al jefe de McLaren, Andrea Stella, a reconocer que Verstappen sigue siendo un rival directo para sus pilotos Oscar Piastri y Lando Norris.

Con ambos McLaren sufriendo en Bakú, Verstappen recortó la diferencia con el líder Piastri a 69 puntos cuando aún restan siete Grandes Premios.

Preguntado por sus opciones de lograr un quinto título consecutivo, Verstappen fue tajante:
—”No dependo de la esperanza. Quedan siete rondas y 69 puntos es mucho. Yo no pienso en eso. Voy carrera a carrera, como lo he hecho toda la temporada: intento dar lo mejor de mí y sumar la mayor cantidad de puntos posible. Al final, en Abu Dhabi, veremos dónde estamos”.

El neerlandés se mostró especialmente satisfecho con el rendimiento del equipo en Monza y Bakú, dos escenarios de baja carga aerodinámica que hace un año resultaron complicados para Red Bull, sobre todo la cita italiana.
—”Monza nunca ha sido un circuito favorable para nosotros, así que ganar allí fue un gran plus. Bakú ha estado bien, pero nunca espectacular, salvo quizá en 2021 y 2022. Por eso un fin de semana como este era muy importante”.

La verdadera prueba, sin embargo, llegará en dos semanas en Singapur, un circuito técnico, urbano y bacheado que en 2024 fue el talón de Aquiles de Red Bull y donde McLaren parte como favorito.
—”Singapur es un desafío completamente distinto, con mucha carga aerodinámica. Veremos qué podemos hacer allí. Es difícil preverlo ahora, pero los dos últimos fines de semana han sido increíbles para nosotros”.