Valentino Rossi estuvo cerca de lograr su primer gran hito como piloto de autos en las 24 Horas de Le Mans. Estuvo a punto de quedarse con la pole position —aunque terminó tercero ante la presión de los pilotos platino— y durante la carrera lideraban cómodamente hasta que una avería eléctrica en su BMW M4 GT3 los obligó a abandonar durante la noche.
Este fin de semana, el italiano buscará revancha en otra de las grandes citas del automovilismo de resistencia europeo: las 24 Horas de Spa. Y lo hará acompañado por dos nombres de peso: el ex piloto de Fórmula 1 Kevin Magnussen y el experimentado especialista en turismos René Rast, ambos integrantes del programa oficial de BMW en Hypercar. Todo apunta a que tarde o temprano, Rossi también será parte de ese proyecto.
“Creo que podré aprender muchísimo de ellos. Es muy bueno para mí compartir el coche con dos grandes pilotos con los que, además, tengo una buena relación”, asegura il Dottore, entusiasmado con la oportunidad de luchar por la victoria en las Ardenas.
Rossi siente una conexión especial con Spa: “Es la carrera más difícil del calendario, pero también la más especial. Hay mínimo 25 autos oficiales con pilotos profesionales que pueden ganar. Es una auténtica batalla entre los mejores pilotos de GT del mundo”, explica.
El #46 ya ha sido competitivo en ediciones pasadas y el propio Valentino cree que esta vez podrían ir incluso más lejos: “Siempre hemos estado en la pelea, así que creo que tenemos opciones reales de un buen resultado”.
Y aunque pueda parecer sorprendente, Rossi no será el menos experimentado del trío: Kevin Magnussen aún tiene poca experiencia en coches GT, aunque conoce bien el circuito belga. Será interesante ver si este trío puede romper la sequía de BMW en Spa, donde no gana desde hace más de una década.
El BMW #46, sin duda, será uno de los grandes focos de atención del fin de semana para los aficionados belgas.







