Uno de los temas clave en la silly season rumbo a 2026 es quiénes serán los pilotos del nuevo equipo Cadillac en la Fórmula 1. Aunque no es una decisión del peso de un Verstappen, definirá parte del rompecabezas de la parrilla cuando arranque el Mundial en Australia.

Desde su anuncio, Cadillac ha sonado ligado a varios nombres: Sergio Pérez, Valtteri Bottas, Guanyu Zhou y Felipe Drugovich, entre otros. La escudería —que montará motores Ferrari— ofrece la ventaja de iniciar de cero con el nuevo reglamento, lo que la vuelve atractiva para pilotos jóvenes, veteranos o en busca de revancha.

Entre todos los candidatos, Mick Schumacher ha dado un paso al frente. En una entrevista para Motorsport Brasil, el alemán confirmó que está en conversaciones avanzadas con Cadillac: “Estamos en contacto, con una comunicación muy positiva. Es un gran proyecto, con mucha historia, y estar negociando me hace feliz. Estoy en una posición óptima”.

Schumacher busca regresar a la F1 tras su salida de Haas. Actualmente destaca en el Mundial de Resistencia, donde es habitual verlo como el más rápido de Alpine, e incluso logró el único podio de su equipo este 2024 en Bahréin.

Aunque el nombre de Sergio Pérez fue el primero en vincularse a Cadillac, y Bottas también mostró interés públicamente, el hijo del legendario Michael Schumacher se posiciona como un candidato fuerte para uno de los asientos. Según AMUS, las primeras decisiones podrían llegar este verano.

Con su apellido y su experiencia, Mick Schumacher quiere ser el elegido para liderar el proyecto Cadillac en 2026.