La Fórmula 1 abordará en el Gran Premio de Qatar la creciente preocupación entre los pilotos sobre las inconsistentes sanciones por incidentes en pista, luego de la polémica penalización de 10 segundos a Oscar Piastri en el GP de Brasil.

El incidente que desencadenó la controversia ocurrió en la curva 1 de Interlagos, cuando Piastri (McLaren) colisionó con Andrea Kimi Antonelli y Charles Leclerc (quien abandonó la carrera). Los comisarios aplicaron las directrices actuales, argumentando que Piastri, al no estar delante en el vértice, no tenía derecho al espacio que reclamaba.

Críticas desde la parcela: “Algo no funciona”
Carlos Sainz (Williams) se mostró particularmente crítico: “El hecho de que Oscar recibiera una penalización en Brasil es inaceptable para la categoría en la que estamos. Todos los que han corrido saben que no podría haber evitado el accidente”.

El español señaló que este es solo el último de varios casos cuestionables esta temporada, mencionando sus propias sanciones en Zandvoort y Monza: “Múltiples incidentes este año están lejos de donde debería estar el deporte”.

¿Solución posible? Comisarios permanentes
Sainz propuso una solución concreta: “Si tuviéramos tres personas fijas, como tenemos un director de carrera fijo, crearíamos esa memoria muscular de cómo aplican las penalizaciones. Incluso sin directrices, sabemos cuándo es culpa de alguien”.

Alex Albon (Williams), aunque valoró la disposición al diálogo de la FIA, se mostró escéptico sobre encontrar una solución única. El tailandés apuntó a la sobre-regulación como parte del problema: “Cuando había menos reglas, todos teníamos un enfoque más sistemático. Ahora, con tantas capas, se vuelve confuso”.

La postura de la FIA
Se entiende que el organismo rector ve con buenos ojos este debate para afinar las directrices. Cabe destacar que estas ya permiten flexibilidad – los comisarios pueden apartarse de ellas si lo consideran necesario -, pero la aplicación práctica ha generado descontento.

La reunión en Qatar representa una oportunidad clave para alinear criterios y restaurar la confianza en un sistema que, según los protagonistas, necesita urgentemente una revisión.