l excampeón de Fórmula 1 Nico Rosberg manifestó su extrañeza ante los inusuales comentarios públicos del director de Mercedes, Toto Wolff, quien calificó el rendimiento del novato Andrea Kimi Antonelli en el Gran Premio de Italia como “poco impresionante”.
Tras una temporada de debut con highlights notables —como la pole en el sprint de Miami y un podio en Canadá—, Antonelli culminó noveno en Monza, una carrera en la que, según Wolff, “no se puede dejar el coche en la grava y esperar que todo salga bien”. Aunque el austríaco reiteró su confianza en el futuro del piloto, el tono de sus declaraciones marcó un contraste con su habitual postura protectora.
Rosberg, quien conoce de primera mano la meticulosidad discursiva de Wolff, sugirió que detrás de esta crítica podría haber una estrategia deliberada. “Es sorprendente —señaló en el podcast de Sky Sports F1—, porque la mejor forma de apoyar a un novazo es darle tiempo y tranquilidad, evitando críticas públicas”.
El alemán también apuntó a que el rendimiento de Antonelli —que acumula un 19-0 en carreras y 17-2 en clasificación frente a su compañero George Russell— ha sido más complicado de lo esperado para un talento considerado “generacional”. Pese a ello, Rosberg abogó por mantener el apoyo intacto: “Hay que darle el contrato para 2026; hay que brindarle todo lo posible para reforzar su confianza. Incluso en el peor de los casos, siempre se puede corregir en invierno”.
La situación deja en evidencia la presión que rodea al joven italiano, cuyo desempeño en las próximas carreras podría ser clave para definir no solo su confianza, sino también su futuro en la estructura Mercedes.







