Toto Wolff reveló que una breve charla con Alain Prost cambió por completo su manera de gestionar pilotos en Mercedes.
El jefe de las Flechas Plateadas recordó cómo el tetracampeón francés le explicó lo que salió mal en su relación con Ayrton Senna en McLaren a finales de los 80. Pese a que cada uno ganó un título, las tensiones y la falta de transparencia por parte del equipo terminaron por romperlos. “Nunca supimos dónde estábamos, eso generaba paranoia y al final la relación implosionó”, le confesó Prost.
Wolff aplicó esa lección cuando tuvo que manejar la feroz rivalidad entre Lewis Hamilton y Nico Rosberg entre 2014 y 2016, que incluyó choques como el de Barcelona y la tensa definición en Abu Dhabi 2016. “Lo que intento transmitir es transparencia. Con los pilotos soy brutalmente honesto, incluso si puede parecer ingenuo”, afirmó.
Esa misma filosofía se la debe también a Niki Lauda, quien le enseñó a no maquillar la realidad: “No mentimos, decimos las cosas como son”.
Así ha tratado a Hamilton, Rosberg, Bottas y ahora a George Russell. Wolff explicó que incluso cuando aparecieron rumores de un interés en Max Verstappen, lo primero que hizo fue hablar directamente con Russell: “Tenía que ser el primero en saberlo. Es mi deber como jefe de equipo”.
El austríaco también recordó lo difícil que fue lidiar con la retirada inesperada de Rosberg apenas cinco días después de ganar el título en 2016. En ese contexto, una charla a corazón abierto con Hamilton fue clave para recomponer la relación y preparar el camino hacia nuevos títulos. “Aprendimos que hay que hablar, aunque sea incómodo. Cerrarse nunca es la solución”, concluyó Wolff.







