La Fórmula 1 ha experimentado cambios importantes en los últimos años: el calendario ahora incluye 24 Grandes Premios y, desde 2021, las carreras al sprint buscan añadir emoción extra. Sin embargo, no todos los pilotos comparten ese entusiasmo. Esteban Ocon, hoy en Haas, se muestra dividido ante esta evolución.
“Vivimos en un mundo de consumo, en el que cada vez queremos más espectáculo y más carreras”, reflexiona el francés de 29 años. “Como piloto, no me quejo, siempre querría correr más. Pero esa ilusión que sentía de niño ya no es igual”.
El recuerdo es claro: “Cuando era joven esperaba con ansias la siguiente carrera. El domingo era el gran evento de la semana. Veías la clasificación, vivías la preparación y luego llegaba el Gran Premio: era algo especial”.
Hoy, en cambio, admite que la saturación le resta impacto: “Tenemos carreras casi todas las semanas, y encima los sprints. Seguramente atraen más público, pero quizá sea demasiado”. Para explicarlo, compara con las series actuales: “Cuando vemos Miércoles en Netflix, queremos devorar todo de golpe, pero cuando termina, lo olvidamos rápido porque hay demasiado contenido. Lo mismo pasa con el deporte”.
Respecto a ideas como la parrilla invertida, Ocon se muestra tajante: “Es bastante artificial. La F1 debería ser pura: el más rápido gana, el mejor equipo gana”. Reconoce que esa regla podría crear oportunidades para equipos como Haas, pero no la considera apropiada: “En una carrera larga, todo volvería a su orden natural. Prefiero la esencia clásica de la Fórmula 1”.







