¿Te imaginas a Adrian Newey como el ‘Flautista de Hamelín’? El legendario ingeniero parece tener un poder de atracción irresistible. Desde su llegada a Aston Martin en marzo, ha empezado a reunir a viejos aliados para fortalecer el proyecto del equipo de Silverstone.

Según The Race, Newey ha logrado incorporar a Giles Wood y Gioacchino Vino al equipo de Lawrence Stroll. Wood asumirá responsabilidades en el área de simulación y modelado de vehículos, mientras que Vino ocupará el cargo de jefe de aerodinámica, tras pasar por Red Bull y Mercedes.

La trayectoria de Giles Wood en la F1 es sólida: comenzó en McLaren en 2004 y, en 2007, se unió a Red Bull como jefe de simulación. Más tarde, se convirtió en una figura clave de Red Bull Advanced Technologies, la división que desarrolla coches y componentes avanzados para los equipos de Milton Keynes.

Sin embargo, su regreso no puede explicarse únicamente por sus vínculos con Newey. Tras dejar su rol en Red Bull Advanced Technologies, Wood se trasladó a San Francisco, donde lideró el desarrollo técnico de sistemas de conducción autónoma en Apple.

Durante los últimos ocho años, Wood ha trabajado en un entorno de investigación pura, ganando experiencia en tecnologías que podrían resultar cruciales en la próxima era de la F1. Con el nuevo reglamento que dará mayor protagonismo a la inteligencia artificial, la aerodinámica activa y la gestión híbrida de energía, sus conocimientos pueden marcar una gran diferencia.

El movimiento no responde solo a la búsqueda de colaboradores de confianza, sino también a la necesidad de elevar el nivel técnico en áreas clave del desarrollo moderno. Aston Martin, antes de aspirar al campeonato, necesitará al menos un año para consolidar su ambicioso proyecto dentro de su nueva y avanzada fábrica, y transformarse en una escudería verdaderamente competitiva.