Durante 90 minutos de alegatos orales en un tribunal de Charlotte, Carolina del Norte, quedó en evidencia la tensión entre 23XI Racing y Front Row Motorsports frente a NASCAR por su demanda y contrademanda antimonopolio. Tras meses de descubrimiento de documentos y comunicaciones, se confirmó la desconfianza y animadversión acumulada en cuatro años.

Entre los mensajes inéditos destacan declaraciones de Hamlin sobre su “desprecio por la familia France” y textos internos de NASCAR con comentarios como “que se jodan los equipos” o estrategias para limitar victorias. Phelps, O’Donnell y France-Kennedy aparecen en varios intercambios que muestran la complejidad del conflicto.

El fondo del asunto: los equipos buscan que se les restablezca el estatus de fletado, reanuden pagos y se impida la transferencia de sus estatutos antes del juicio del 1 de diciembre. NASCAR defiende que la parrilla y la gestión de chárteres forman parte de su discreción, y que la no emisión de cartas adicionales protege los ingresos de otros equipos.

El juez Bell planteó preguntas clave: por qué NASCAR no podía emitir una de las cartas adicionales para 23XI o Front Row. La respuesta del organismo: “la escasez impulsa el valor” y hay incertidumbre en caso de perder el juicio antimonopolio. La defensa de los equipos sostiene que la NASCAR actúa por animadversión hacia 23XI y Front Row, mientras que la organización asegura que no quiere obligar a hacer negocios con quienes no desea.

El juez anunció que emitirá su fallo la próxima semana y advirtió a ambos abogados, amigos entre sí, que eviten los desaires personales frente al jurado. Aunque hay mediación en curso, todo indica que el caso irá a juicio en diciembre, abordando desacuerdos sobre aumentos de ingresos y tergiversación de datos.

Tras la audiencia, Kessler, representante de los equipos, afirmó que los documentos de NASCAR hablan por sí solos y esperan la decisión de Bell. Jordan, de 23XI, también habló fuera de lo común: aseguró que su lucha es por mejorar el deporte y que está dispuesto a ir hasta el final por el bien de NASCAR y los equipos, más allá de los negocios y ganancias.