Los equipos que supuestamente se verían beneficiados por una presunta ventaja de los motores Mercedes —y también de Red Bull— han salido a relativizar los rumores surgidos en los últimos días y a cuestionar la veracidad de dichas informaciones. En concreto, se puso en duda la teoría que apuntaba a un “truco” técnico para alcanzar una relación de compresión de 18:1 en condiciones dinámicas, cuando el reglamento de la Fórmula 1 fija el límite en 16:1 en mediciones estáticas. Según James Vowles, esta versión carece de fundamento.
“Nadie lo sabe todavía. Ningún fabricante de motores sabe dónde terminará. Parte de la especulación surgió porque un equipo y un fabricante intentaron crear una historia para lograr algunos cambios en las normas”, afirmó el jefe de Williams en una reciente rueda de prensa con medios británicos.
Respecto a otro de los rumores, el que señala a Ferrari como el origen de estas informaciones, Vowles evitó confirmarlo. “Nadie lo sabe realmente. Dudo mucho que Ferrari haya hecho un mal trabajo, porque son muy buenos entregando motores competitivos cada año. Honda ha marcado el estándar esta temporada, así que no creo que se repita algo como 2014, cuando Mercedes tenía una ventaja enorme”, explicó.
En cuanto al posible salto de rendimiento de Williams de cara a 2026, gracias a su alianza con Mercedes, Vowles volvió a mostrarse prudente. “Con Mercedes trabajamos específicamente para 2026 desde principios de 2024, cuando firmamos el acuerdo para el nuevo ciclo reglamentario. Han hecho un gran trabajo, pero hay que esperar al veredicto de la pista”, señaló.
De este modo, las cifras que hablaban de una ventaja inicial de entre 13 y 15 caballos de fuerza, o alrededor de tres décimas por vuelta, parecen perder fuerza conforme se acerca el inicio del nuevo Mundial.







