“El coche que todos verán en Barcelona no será el coche que correrá en Australia”. Con esta frase, Ayao Komatsu, director de Haas, anticipó una rápida evolución de los monoplazas de Fórmula 1 rumbo a la primera carrera de 2026. Sin embargo, McLaren no comparte esa visión.

El equipo de Woking no presentará oficialmente su MCL40 hasta el 9 de febrero, después de su primera salida a pista durante los test de pretemporada en Barcelona, programados del 26 al 30 de enero. McLaren incluso ha decidido ausentarse de la primera jornada de rodaje.

Pese a ello, el vigente campeón del mundo ya sostuvo encuentros con medios especializados para explicar su enfoque técnico. La prioridad del equipo será comprender a fondo su nuevo concepto antes de introducir evoluciones tempranas.

“Entre Barcelona y Melbourne, lo que se vea será prácticamente lo mismo que llevaremos a la primera carrera”, explicó Rob Marshall, diseñador jefe de McLaren. El ingeniero remarcó que el enfoque inicial estará en entender la plataforma del coche, en lugar de complicarla con actualizaciones prematuras.

Además, McLaren reconoce que el nuevo reglamento técnico de 2026 introduce una complejidad adicional, especialmente en el apartado aerodinámico. Mark Temple, director técnico de rendimiento, admitió que aún existe incertidumbre sobre la correlación entre simulador y pista.

El equipo considera que solo tras los primeros kilómetros reales podrán identificar las brechas entre lo previsto y lo observado, para así definir un camino de desarrollo más preciso durante la temporada.