Mattia Binotto está listo para afrontar uno de los mayores desafíos de su carrera. Tras su etapa en Ferrari y dos temporadas al frente de Sauber, el ingeniero italiano lidera ahora el ambicioso proyecto de Audi en la Fórmula 1, justo en el inicio de una nueva era técnica. Un reto dentro del reto, marcado por cambios profundos en monoplazas, motores y formas de competir.


Audi, fabricante completo en una nueva F1

Audi regresa a la Fórmula 1 como fabricante integral: chasis y unidad de potencia propios. Un desafío tecnológico y estructural de enorme complejidad, pero que en Hinwil consideran viable gracias a una base sólida y recursos a largo plazo.

Binotto, fiel a su estilo, mantiene los pies en la tierra. No promete milagros inmediatos ni resultados espectaculares desde el primer año.

“No sería realista pensar que podemos molestar a nuestros rivales de inmediato. Ellos tienen más experiencia y organizaciones muy consolidadas”.


Realismo antes que fantasía

El italiano deja claro que el motor Audi no será el mejor desde el inicio. El foco está en construir, aprender y avanzar sin desviarse del plan.

“No espero que nuestro motor sea el mejor desde el principio. Sería imposible. Pero estamos en nuestro camino y debemos concentrarnos en nosotros mismos”.


Fiabilidad como prioridad en 2026

Para Binotto, el primer gran objetivo no es el podio, sino algo mucho más básico: terminar carreras y acumular kilómetros.

“Nuestro objetivo en Melbourne es terminar la carrera. La fiabilidad es clave en esta fase. Necesitamos tiempo en pista para desarrollar el coche”.

La progresión carrera a carrera será el verdadero termómetro del proyecto.


Objetivo final: ganar en 2030

Audi se ha fijado 2030 como la meta para luchar por campeonatos. Un plazo que puede parecer lejano, pero que en Fórmula 1 pasa rápido.

Binotto insiste en la importancia de establecer objetivos intermedios, no solo medidos en puntos o posiciones, sino en percepción y comportamiento.

“Queremos ser percibidos como un competidor serio y fuerte para el futuro”.


Ser competitivos empieza por la actitud

Más allá de resultados inmediatos, el proyecto Audi busca consolidar una identidad clara: humildad, aprendizaje constante y capacidad de reacción ante los problemas.

“Aprender de los errores y demostrar progreso será clave. Si hacemos eso, algún día podremos ser tan fuertes como los demás, o incluso más”.


Una F1 diferente, pero auténtica

El nuevo reglamento técnico, con mayor protagonismo de la energía eléctrica y sin MGU-H, plantea dudas entre los puristas. Binotto, sin embargo, lo tiene claro.

“Será un tipo de carrera diferente, pero sigue siendo un gran Fórmula 1”.

Según el ingeniero, los nuevos monoplazas mantienen la esencia: altas velocidades, sonido mejorado y un desafío distinto para los pilotos, que deberán adaptarse a nuevas formas de gestión y conducción.


Conclusión

El proyecto Audi no nace para impresionar de inmediato, sino para construir algo sólido y duradero. Con Mattia Binotto al frente, el mensaje es claro: realismo, paciencia y trabajo constante. La meta está marcada en 2030, y cada temporada será un paso más hacia la cima.