Poco después del Gran Premio de Abu Dhabi se confirmó la salida de Helmut Marko de Red Bull, con efecto inmediato, cerrando una relación de más de 20 años pese a tener contrato vigente. De acuerdo con Oliver Mintzlaff, responsable de la división deportiva de la marca, Marko había decidido meses antes el despido de Christian Horner como jefe de Red Bull Racing, también tras más de dos décadas al frente del equipo.

La salida de Horner fue interpretada como el desenlace de una guerra interna en Red Bull, aunque Marko rechazó que se tratara de un conflicto personal. “Así lo describieron los medios, pero no fue nada personal”, explicó a El Limburger. Recordó que junto a Dietrich Mateschitz fundó Red Bull Racing en 2005 y que las decisiones estratégicas siempre se tomaron desde Austria.

Tras la muerte de Mateschitz en octubre de 2022, la tensión interna aumentó. Marko relató que, antes del Gran Premio de Austria de ese año, Horner le aseguró que el fundador no terminaría la temporada y que luego comenzó a buscar apoyo del copropietario Chalerm Yoovidhya para tomar el control del equipo. “Hice todo lo posible, en nombre de Austria, para evitarlo”, afirmó.

Según Marko, la salida de Horner fue necesaria ante la caída de rendimiento en pista. Asegura que, de haberse tomado la decisión antes, Max Verstappen habría sido campeón del mundo en 2025, ya que terminó a solo dos puntos de Lando Norris.

El austriaco también acusó al entorno de Horner de difundir rumores y jugar sucio, incluyendo narrativas contra Sergio Pérez, lo que alimentó las críticas hacia Checo Pérez en Red Bull. Finalmente, Horner perdió el respaldo de Yoovidhya, sellando su salida del equipo.