Durante el Gran Premio de Mónaco, Andrea Stella, director de McLaren, no solo habló del MCL39, sino que aprovechó para explicar por qué no todos los circuitos son comparables. “Cuando iba al colegio, el profesor solía decir: no hay que comparar peras con manzanas”, lanzó el italiano, para luego dividir las pistas en categorías. Por ejemplo, agrupa a Imola, Suzuka y Jeddah como circuitos de curvas rápidas y trazados angostos; mientras que Miami, China y Bahréin pertenecen a un grupo de curvas lentas donde el desarrollo aerodinámico pesa más.
En este esquema, Montreal no encaja en ninguna de las dos categorías. El Circuito Gilles Villeneuve es un híbrido: largas rectas, frenadas fuertes y curvas cortas, muchas en forma de chicane. Además, se ubica dentro de un parque, lo que significa que suele tener poco grip, especialmente en las primeras sesiones. Esto sumado a la cercanía de los muros exige un coche predecible y que dé confianza… algo que el MCL39 no garantiza siempre a una vuelta.
Clasificación: el talón de Aquiles
A pesar de ser uno de los monoplazas más rápidos del año, McLaren sigue mostrando problemas en clasificación. En Montreal, Piastri chocó en prácticas y Norris cometió un error en la Q3 que lo relegó al séptimo lugar. Si bien el ritmo de carrera suele compensar, en Canadá esto no fue suficiente. “Aquí casi no existe la fase real de mitad de curva. O vas a fondo o estás frenando”, explicó Stella. Ese estilo de circuito también alteró la ventaja típica de McLaren en gestión de neumáticos: el graining, sobre todo en el neumático delantero izquierdo, afectó su rendimiento.
Piastri lo resumió con humor: “Cuando todos sufrían con los neumáticos, nosotros estábamos bien… pero creo que necesitábamos 100 vueltas en lugar de 70 para que se notara”.
¿Y ahora qué?
A pesar del traspié canadiense, McLaren sigue siendo un contendiente sólido. Las características de Montreal fueron específicas y no deberían repetirse en los próximos circuitos. Aun así, hay tres factores a seguir:
- Clasificación: sigue siendo un área a mejorar. La nueva suspensión delantera busca dar más feeling, especialmente a Norris, pero aún no es un cambio radical.
- Rivales al acecho: Mercedes mostró un avance con su nueva suspensión trasera, y Red Bull, aunque lejos de su pico, todavía puede ganar con Verstappen.
- McLaren sigue al frente: Aunque no fue dominante en Canadá, su versatilidad sigue siendo su mayor fortaleza.
El bajón en Montreal no cambia el panorama, pero sí plantea interrogantes. Si los rivales sostienen sus avances y McLaren no resuelve sus debilidades, la lucha por ambos campeonatos podría ponerse más interesante.
Y como diría Stella: nada de comparar peras con manzanas… pero si hay más frutas en juego, bienvenidas sean. El espectáculo lo agradece.







