Laurent Mekies, nuevo jefe de equipo de Red Bull Racing, ofreció sus primeras declaraciones tras asumir el cargo, destacando la figura de Christian Horner, quien fue destituido el miércoles por la mañana tras dos décadas al frente de la escudería.

Durante esos 20 años, Horner lideró a Red Bull hacia seis títulos de constructores y ocho campeonatos de pilotos, pero recientemente perdió el respaldo de los accionistas tailandeses y austriacos en medio de una caída de rendimiento, luchas internas por el poder y dudas sobre el futuro de Max Verstappen con el equipo.

“Todavía me parece irreal estar aquí y no verlo”, dijo Mekies. “Sería imposible subestimar lo que este equipo logró bajo los 20 años de liderazgo de Christian”.

El ingeniero francés recordó haber conocido a Horner cuando apenas era el jefe de equipo más joven en la F1. “Es increíble ver cómo llevó a este equipo al nivel en el que está hoy. Christian, junto con Helmut [Marko] y Oliver [Mintzlaff], fue quien me trajo de vuelta a Red Bull hace dos años. Mis primeros pensamientos hoy son para él”.

En su nueva etapa, Mekies aseguró que su prioridad será potenciar el talento interno del equipo, especialmente de cara a la profunda revolución técnica que llegará en 2026, cuando Red Bull también fabricará su propia unidad de potencia con Powertrains.

“Desde fuera, siempre hemos visto a Red Bull como el equipo más agudo, con una capacidad única para reunir talento. Ahora que estoy dentro, mi objetivo será asegurarme de que esa excelencia se mantenga y evolucione”.

Sobre el nuevo reglamento, fue claro: “No subestimamos el desafío. Es probablemente el mayor cambio en la historia de la Fórmula 1, y para Red Bull, tiene un sabor especial al sumar nuestra propia unidad de potencia. Será un reto increíble”.

Finalmente, Mekies señaló que en las próximas semanas se centrará en escuchar al equipo, entender su dinámica y aportar lo necesario para seguir compitiendo al más alto nivel.