Christian Horner y Red Bull sorprendieron al mundo de la F1 al anunciar la salida del británico como director del equipo con efecto inmediato. En su lugar, Laurent Mekies, ex Racing Bulls, asume el rol de director ejecutivo del equipo principal de la firma de las bebidas energéticas.
Así, Horner pone fin a una etapa que comenzó en 2005, cuando Red Bull debutó en la Fórmula 1. Sin embargo, con más de cinco años restantes en su contrato, su desvinculación tendrá un alto costo económico para el equipo.
De acuerdo con ‘The Telegraph’, Horner podría recibir más de 50 millones de libras como indemnización, cifra que podría elevarse a 60 millones considerando otros ingresos. El británico fue clave no solo en la gestión deportiva, sino también en el cierre de acuerdos comerciales que potenciaron a la marca en los últimos años.
Pese a su salario elevado, que podría quedar fuera del límite presupuestario impuesto por la F1 (140.4 millones de dólares para 2025), su contribución fue considerada esencial para Red Bull.
Sobre su futuro, Horner ha sido vinculado a equipos como Ferrari, Alpine y Aston Martin, aunque él mismo aseguró que su “corazón y alma” siguen en Red Bull. Emocionado en su despedida, afirmó: “Ha sido el mayor privilegio de mi vida formar parte de este equipo”.







