La segunda práctica libre del Gran Premio de Las Vegas 2025 terminó envuelta en incertidumbre. Cuando quedaban poco más de 20 minutos y los equipos iniciaban sus simulaciones con neumáticos blandos, Dirección de Carrera lanzó una bandera roja que obligó a todos los pilotos a volver a boxes.
Justo antes, Lando Norris había reportado algunas gotas en el sector 3. Sin embargo, el verdadero problema apareció segundos después: una posible tapa de alcantarilla suelta en la curva 17. Esto obligó a detener la sesión para una inspección inmediata por parte de la FIA.
La situación recordó al incidente de 2023, cuando una alcantarilla dañó varios autos, incluido el Ferrari de Carlos Sainz, y provocó la suspensión de la actividad.
La FIA explicó que la bandera roja fue aplicada por precaución mientras analizaban el punto señalado. Tras unos minutos, confirmaron que el circuito era seguro y liberaron la pista, aunque solo quedaban seis minutos. Aun así, una segunda bandera roja volvió a frenar todo: el personal detectó movimiento anormal en la misma tapa al paso de los monoplazas.
¿Qué hará la FIA para evitar nuevos problemas?
Tras la jornada, la FIA actuó de inmediato para garantizar que la clasificación se desarrolle sin riesgos. En un comunicado, detallaron las medidas:
- La tapa de alcantarilla que causó la bandera roja fue desmontada e inspeccionada a fondo.
- Se identificó una falla en el mecanismo de cierre y fue reparada durante la noche.
- Para reforzar la seguridad, esta tapa fue soldada.
- Además, se revisaron todas las tapas situadas en la trazada o cerca de ella.
- De ellas, 14 recibieron soldadura adicional para evitar cualquier movimiento.
Con estas intervenciones, la FIA busca garantizar que el resto del fin de semana se corra sin repetir el caos de la FP2.







