El piloto de NASCAR Kyle Busch falleció debido a una neumonía severa que derivó en sepsis, de acuerdo con un comunicado emitido por su familia.

Dakota Hunter, vicepresidente de Kyle Busch Companies, informó que la evaluación médica fue entregada a la familia el sábado.

“La evaluación médica proporcionada a la familia Busch concluyó que una neumonía severa progresó a sepsis, provocando complicaciones rápidas y devastadoras”, señala el comunicado. “La familia pide comprensión y privacidad durante este difícil momento”.

Busch, dos veces campeón de NASCAR, murió a los 41 años el jueves, un día después de desvanecerse mientras utilizaba un simulador de Chevrolet. Días antes de competir en la Coca-Cola 600 en Charlotte Motor Speedway, había sido hospitalizado por una “enfermedad grave”.

El piloto se encontraba realizando pruebas en un simulador en Concord, Carolina del Norte, cuando perdió el conocimiento y fue trasladado a un hospital en Charlotte. Según una llamada al 911 obtenida por ABC, Busch presentaba dificultad para respirar, sensación de sobrecalentamiento y tos con sangre.

La sepsis es considerada una emergencia médica potencialmente mortal, ya que ocurre cuando el cuerpo responde de forma extrema a una infección, dañando sus propios tejidos y órganos.

Pese a sentirse enfermo en semanas recientes, Busch continuó compitiendo y el fin de semana pasado ganó la carrera de Trucks Series en Dover.

Brad Keselowski, también piloto de NASCAR, reconoció que sabía que Busch no se encontraba bien, aunque destacó la presión que sienten los pilotos por no perder su lugar en el equipo.

Kyle Busch deja un legado histórico con 234 victorias en las tres principales categorías de NASCAR, la mayor cantidad para un piloto en la historia.

Como homenaje, los 39 autos participantes en la carrera del domingo llevarán un decal negro con el número 8.