En Singapur, Isack Hadjar no logró sumar puntos debido a un fallo técnico en el motor que le hizo perder ritmo vuelta tras vuelta. Aun así, su desempeño reforzó una idea dentro de Red Bull: el joven francés podría ser el compañero ideal de Max Verstappen en 2026.
El trazado de Marina Bay favorecía al VCARB02 por su estabilidad en curvas lentas, algo que el equipo ya había demostrado en Bakú. Sin embargo, lo que más sorprendió a los ingenieros fue la rapidez con la que Hadjar se adaptó a una pista completamente nueva para él. Desde los entrenamientos libres mostró velocidad, colocándose entre los diez primeros y alcanzando la Q3, justo detrás de Fernando Alonso.
Durante la carrera, una avería en la unidad de potencia le hizo perder entre tres y cuatro décimas por vuelta, lo que lo relegó fuera del top 10. No fue un caso aislado: Hadjar ya había sufrido fallos similares esta temporada, incluso penalizando en Monza por cambio de motor.
Aun con estos contratiempos, el francés sigue siendo uno de los grandes favoritos para ocupar un asiento en Red Bull a corto plazo. Su adaptación inmediata a circuitos nuevos, un rasgo que Helmut Marko considera esencial, ha impresionado al asesor del equipo.
“Isack ha estado sobresaliente. Apenas necesitó un par de vueltas para encontrar su ritmo y rodar entre los más rápidos. Está progresando tal como esperábamos”, comentó Marko, quien reconoció que esa habilidad natural le recuerda a Verstappen: “No necesita rodaje, es rápido desde el inicio. En eso, se parece mucho a Max”.







