Durante el Gran Premio de Canadá, una de las batallas más destacadas fue la que protagonizaron Fernando Alonso y Nico Hülkenberg. Luego de su parada en pits, el asturiano encontró ritmo para remontar en el tramo final, pero se encontró con un rival fuerte, limpio y experimentado: un Hülkenberg rejuvenecido.
Desde su llegada al Stake Sauber, el alemán ha dado un giro total a su carrera. Lo que parecía un año de transición se ha convertido en una auténtica reivindicación. Ya acumula 20 puntos en el campeonato y se ubica 11º en la general, superando con creces las expectativas para un piloto que arrancó en lo que muchos consideraban el peor coche de la parrilla.
A sus 37 años, Nico no sólo está en forma, sino que atraviesa uno de los mejores momentos de su trayectoria. Su lectura de carrera, consistencia y capacidad de adaptación han sido claves para capitalizar las mejoras que ha traído Sauber. Mientras su compañero Gabriel Bortoleto aún no suma unidades, Hülkenberg ha convertido cada oportunidad en puntos y solidez.
“Tenemos algo de impulso de nuestro lado. El coche vive algo más y las mejoras están dando resultado. Solo con ser más consistentes y tener más equilibrio hacemos un coche más agradable”, señaló el piloto alemán tras su actuación en Canadá.
Todo esto lo coloca como un fuerte candidato a ser piloto oficial de Audi para 2026, cuando la marca entre formalmente a la Fórmula 1. El equipo necesita experiencia y regularidad, y Nico lo está demostrando carrera a carrera. Su perfil, lejos de los reflectores, pero lleno de compromiso, podría ser la base sobre la que se construya el nuevo proyecto alemán.
“Ahora tenemos que mantenerlo, ojalá consigamos seguir con este ‘momentum’ de nuestro lado”, cerró Hülkenberg. Y si algo ha demostrado, es que está más vigente que nunca.







