El domingo en Zandvoort fue un día histórico para Isack Hadjar. El joven piloto de Racing Bulls celebró su primer podio en la Fórmula 1 tras un fin de semana impecable. Sin embargo, la alegría se vio marcada por un incidente inesperado: durante la foto oficial, su trofeo se rompió en dos.

El accidente recordó al de Hungría con Lando Norris y el trofeo de Verstappen, aunque a diferencia de aquel, Hadjar no realizó ninguna travesura; el trofeo simplemente se rompió al volver a colocarlo en el suelo.

Según Royal Delft, responsables de las copas, la cerámica de alta calidad, pintada a mano, es hermosa pero frágil. El trofeo probablemente estuvo sobre una superficie irregular, generando tensiones que provocaron la ruptura. Esta empresa holandesa asegura que es un caso excepcional, ya que los trofeos han estado tres años consecutivos en el podio sin incidentes.

Hadjar recibirá un nuevo trofeo, mientras que el roto se quedará como recuerdo de este momento histórico en su joven carrera.