El piloto argentino Franco Colapinto afronta un nuevo reto este fin de semana en el Gran Premio de Azerbaiyán, la 17ª ronda de la temporada 2025 de Fórmula 1. Será en el circuito urbano de Bakú, escenario donde hace un año hizo historia al sumar sus primeros puntos en la categoría.

En 2024, Colapinto brilló en apenas su segunda carrera como titular de Williams: alcanzó la Q3, largó octavo y terminó en esa misma posición, consiguiendo sus primeros puntos en la máxima categoría del automovilismo.

Hoy, el panorama es diferente. Con el Alpine A525, el argentino enfrenta las limitaciones del chasis-motor de la escudería francesa, que complican la posibilidad de repetir aquel resultado en condiciones normales. Aun así, llega con confianza tras un intenso trabajo en la sede de Enstone luego de un difícil fin de semana en Monza.

“Estoy listo para volver a Bakú, donde conseguí mis primeros puntos en Fórmula 1 el año pasado. Me siento bien en el auto a pesar de las dificultades. Nos tomamos el tiempo para analizar todo y preparamos este Gran Premio a fondo”, declaró Colapinto en un comunicado del equipo.

El trazado de Bakú se extiende a lo largo de seis kilómetros con 20 curvas, combinando la velocidad de sus rectas con la exigencia de un sector estrecho que atraviesa la ciudad vieja. Para el argentino, además del desafío técnico, el circuito guarda un valor sentimental: “Siempre es bueno recordar lo que logramos aquí en 2024”.

Como todo circuito urbano, el Gran Premio de Azerbaiyán es impredecible. La presencia del Safety Car o del Virtual Safety Car ha marcado muchas de sus ediciones, y Colapinto sabe que esos factores pueden abrir oportunidades.

“El objetivo será estar en posición de aprovechar las chances que se presenten. No será sencillo, pero haremos nuestro mejor esfuerzo para maximizar los resultados y encarar la recta final de la temporada de la mejor manera”, concluyó el piloto de 22 años.