La FIA confirmó que ha iniciado una investigación interna para esclarecer el incidente ocurrido durante el Gran Premio de México, cuando dos comisarios ingresaron a la pista y se encontraron con el coche de Liam Lawson (Racing Bulls).

“Cualquier situación en la que los comisarios se encuentren frente a autos que se aproximan es algo que nunca queremos ver”, señaló el organismo. “Es natural que un hecho así genere preocupación y comentarios.”

Aunque el suceso no tuvo consecuencias graves, la FIA realiza un análisis exhaustivo para entender lo ocurrido y reforzar los protocolos de seguridad. El ente rector trabaja de forma “abierta y transparente” junto a la OMDAI (Club Automovilístico de México) y Racing Bulls para elevar los estándares de seguridad en la Fórmula 1.

Respecto a versiones que señalaban a Lawson por no reducir la velocidad bajo doble bandera amarilla, la FIA aclaró que el piloto actuó correctamente. “Tras analizar la telemetría, confirmamos que el auto #30 redujo la velocidad de forma adecuada y pasó por la curva 1 a una velocidad considerablemente menor que la de carrera. Él no tuvo culpa en el incidente.”

Finalmente, la FIA agradeció a los voluntarios y comisarios por su profesionalismo y dedicación, recordando que “sin ellos, el automovilismo no podría operar de manera segura.”