A menos de dos meses de encender por primera vez su monoplaza de Fórmula 1, Cadillac —la undécima escudería confirmada para la categoría— continúa desarrollando su proyecto desde el mundo virtual. La marca estadounidense no solo trabaja en el diseño de su primer coche, sino también en la preparación integral de su equipo de pista.
Recientemente, Cadillac anunció su alineación de pilotos de simulador: Simon Pagenaud, campeón de IndyCar 2016; Charlie Eastwood, piloto oficial de Corvette, y Pietro Fittipaldi, quien disputó dos Grandes Premios de F1. El trío comparte tareas en los simuladores de General Motors en Charlotte, realizando simulaciones completas de fines de semana de carrera desde el Gran Premio de España, con apoyo desde las bases de Silverstone y Charlotte.
Colton Herta también se ha incorporado como piloto de desarrollo, mientras que Sergio Pérez —uno de los titulares para 2026— ya comenzó a trabajar con el equipo. Su futuro compañero, Valtteri Bottas, deberá esperar un poco más: aún tiene contrato con Mercedes como piloto de reserva, aunque ya colabora a distancia.
Pese a contar con una estructura humana cada vez más sólida, Cadillac todavía carece de hardware físico. Graeme Lowdon, exjefe de Manor, lidera la construcción del equipo desde cero, junto con el desarrollo del coche conforme a las regulaciones de 2026, cuyo estreno en pista está previsto para enero próximo.
Lowdon busca acelerar el proceso cerrando un acuerdo con Ferrari, su futuro proveedor de motores, para utilizar uno de sus coches antiguos. El objetivo no sería probar el rendimiento del monoplaza, sino entrenar al personal técnico.
“Hemos estado revisando las pruebas permitidas bajo las reglas TPC [Test Previous Car]. No tenemos un coche anterior, pero tampoco lo necesitamos: lo que queremos es probar a nuestro equipo, no al coche”, explicó Lowdon a Motorsport.com durante el Gran Premio de Singapur.
Según el directivo, las prácticas servirán para que los mecánicos adquieran la “memoria muscular” de trabajar con un F1 real, desde colocar las mantas térmicas hasta familiarizarse con el tamaño, el calor y la presencia del vehículo.
En caso de no concretar el préstamo con Ferrari, Cadillac podría recurrir a uno de sus coches LMDh de resistencia para ensayar paradas en boxes. Sin embargo, el objetivo es replicar con la mayor precisión posible las condiciones de la Fórmula 1.
“Somos clientes de Ferrari, así que tendría sentido usar uno de sus coches”, añadió Lowdon. “No buscamos aprender nada del coche en sí, solo simular el entorno. Incluso me da igual de qué color sea”.
El dirigente aseguró que cualquier préstamo requerirá la aprobación de la FIA, con la que Cadillac mantiene comunicación constante. “Estamos involucrando a la FIA en cada paso. No tenemos nada que ocultar”, concluyó.







