El ambiente en Red Bull es todo menos estable. La sorpresiva salida de Christian Horner, figura clave en los años más exitosos del equipo, ha sacudido el paddock de la Fórmula 1. Con el británico fuera del timón, la escudería con sede en Milton Keynes busca reencontrar el rumbo, ahora bajo el mando de Laurent Mekies, quien ha tomado el control en medio de un auténtico estado de shock.
Pero mientras se reorganiza la estructura del equipo, surge una incógnita aún más importante: el futuro de Max Verstappen. El tetracampeón neerlandés se encuentra lejos de la pelea por el título de 2025, a 69 puntos del líder del campeonato, Oscar Piastri. El campeonato parece ser cosa de dos pilotos… que comparten colores: Piastri y Norris, compañeros en McLaren, dominan la escena con un MCL39 notablemente superior al resto.
En este contexto, los rumores sobre una posible salida de Verstappen hacia Mercedes se han intensificado. Aunque su contrato con Red Bull se extiende hasta 2028, el interés de Toto Wolff, jefe del equipo de Brackley, no es ningún secreto. Y según muchos, las condiciones podrían estar alineándose para uno de los movimientos más impactantes en la historia reciente del deporte.
Quien alimentó aún más esta posibilidad fue Nelson Piquet Jr., cuñado de Max por su relación con Kelly Piquet. En el pódcast Pelas Pistas, el piloto brasileño dejó una frase que no pasó desapercibida:
“Quién sabe qué pasará el año que viene, cuando Max corra allí [Mercedes]”.
Piquet Jr. también deslizó que una decisión podría tomarse pronto:
“En 2026, Max seguirá en la F1, eso es evidente. Creo que tomará una decisión sobre su futuro en agosto. Si se va a Mercedes, su compañero será Antonelli”.
Con declaraciones así, el futuro de la F1 se vuelve aún más intrigante. Y mientras McLaren disfruta de su momento, Red Bull deberá moverse con rapidez si no quiere perder a su mayor joya.







