Cuando Trackhouse Racing debutó en NASCAR hace cinco años, lo hizo apostando por un solo piloto: Daniel Suárez. Desde entonces, la escudería creció hasta alinear tres autos de tiempo completo y un cuarto de forma parcial. En ese camino, la organización logró 11 victorias y un subcampeonato, pero solo dos de esos triunfos llevaron la firma del piloto mexicano.

Hoy, en 2025, Suárez es el único de los tres pilotos de Trackhouse que aún no ha ganado en la temporada. Luego de la victoria de Shane van Gisbergen en Chicago, el regiomontano quedó como el más bajo del equipo en la clasificación general.

Durante ese mismo fin de semana en Chicago, Suárez expresó sentirse cada vez menos valorado dentro de la estructura. Dijo que sus ideas ya no eran tomadas en cuenta y que la química con el equipo se había desvanecido. El distanciamiento era evidente.

Tras la carrera, el fundador de Trackhouse, Justin Marks, explicó la difícil decisión de cortar la relación con Suárez. “Daniel ha sido una parte fundamental de esta empresa durante cuatro años y medio”, dijo. “Cuando analizamos nuestros objetivos a tres y cinco años, sentimos que esta relación ya había dado todo lo que podía. Era momento de seguir adelante”.

Marks también compartió que tuvo una charla personal con Suárez la noche anterior, en la que ambos recordaron lo vivido y cerraron el ciclo en buenos términos. “Este no es un deporte donde uno hace lo mismo para siempre. Tenemos que identificar nuevas oportunidades mientras seguimos creciendo como empresa”, concluyó.

Aunque aún no es oficial, todo indica que el joven talento Connor Zilisch será promovido a la categoría principal en 2026, tomando el volante del Chevrolet No. 99 que actualmente conduce Suárez.