En medio de las críticas por el nuevo reglamento de la Fórmula 1, el CEO de la categoría, Stefano Domenicali, dejó clara su postura respecto a los comentarios de los pilotos, poniendo especial énfasis en Max Verstappen y el impacto que tienen sus palabras dentro y fuera del paddock.
Tras las primeras carreras de la temporada, varios pilotos han manifestado su inconformidad, especialmente por aspectos como la gestión de energía y el estilo de conducción más limitado. Sin embargo, Domenicali pidió perspectiva: no todos viven la misma realidad en pista.
“El piloto que está ganando está feliz, los demás pueden estar frustrados”, explicó, dejando entrever que parte de las críticas responden también al rendimiento individual de cada equipo.
El peso de Verstappen
Domenicali fue directo al hablar del actual campeón del mundo. Reconoció su valor dentro del deporte, pero también advirtió sobre la responsabilidad que conlleva su voz.
“Es el mejor piloto, múltiple campeón del mundo, y su voz tiene que ser escuchada… pero también tiene un peso, y debe respetarlo”, señaló.
El dirigente italiano destacó que ha mantenido conversaciones constantes con Verstappen y que el neerlandés incluso ha participado activamente con propuestas. Aun así, dejó claro que ciertos comentarios públicos pueden ser malinterpretados y generar ruido innecesario en el entorno de la F1.
Mensaje para todos los pilotos
Más allá de Verstappen, Domenicali extendió el llamado a toda la parrilla: entender el contexto global del deporte.
El CEO recordó que la Fórmula 1 ha sido clave en el crecimiento profesional y económico de los pilotos, por lo que pidió respeto hacia la categoría y hacia el ecosistema que la sostiene.
“Este deporte les ha dado una oportunidad increíble de crecer, ganar dinero y construir su imagen. Eso no deben olvidarlo”, afirmó.
“El césped no siempre es más verde”
Ante el interés de algunos pilotos por explorar otras categorías —como el propio Verstappen con el GT3—, Domenicali también lanzó una advertencia:
“No siempre lo de afuera es mejor. A veces crees que sí… hasta que lo experimentas”, comentó, en referencia a otras disciplinas del automovilismo.
🔧 Críticas sí, pero con enfoque constructivo
Pese a las inconformidades, Domenicali aseguró que la F1 está abierta a ajustes, especialmente en temas técnicos como la gestión de energía o el formato de clasificación. No obstante, insistió en que el diálogo debe ser constructivo y sin caer en juegos políticos.
Para el dirigente, los pilotos siguen siendo “la joya del deporte”, pero también tienen la responsabilidad de cuidar el entorno del que forman parte.
La postura es clara: la Fórmula 1 escucha, pero también exige. Y en ese equilibrio, voces como la de Verstappen pueden marcar el rumbo… para bien o para mal.







