Lando Norris vivió una jornada agridulce en Bakú. Tras un inicio prometedor en la primera sesión, el británico vio comprometida la segunda tanda al golpear el muro durante la clasificación. El impacto dejó dañado su McLaren, obligándolo a llevarlo lentamente de regreso a pits y perdiendo cerca de media hora en pista, tiempo valioso para afinar su preparación.
“Es un error que cuesta caro, especialmente aquí”, reconoció en entrevista con Sky Sports. “Tengo que atacar, ¿no? Me enfrento a pilotos muy buenos y debo buscar el límite. Prefiero equivocarme intentando que quedarme corto. Claro que es frustrante, me hubiera gustado rodar más con carga de combustible y probar el compuesto blando, pero así son las cosas, tocará compensar”.
Aunque su fin de semana no corre peligro, el incidente llega en un momento clave, ya que Bakú presenta condiciones distintas al año pasado y la elección de neumáticos será un rompecabezas, sumado a las ráfagas de viento esperadas para el sábado.
“La pista está más rápida que en 2024 y con un compuesto blando que casi no usamos”, explicó Norris. “Eso me deja un poco por detrás en el aprendizaje. Además, Oscar también tuvo problemas, así que habrá que ver qué logramos mañana”.
En contraste, Ferrari mostró fuerza al colocar a sus dos pilotos al frente en la segunda práctica, con Lewis Hamilton y Charles Leclerc separados apenas por milésimas. Norris no pasó por alto la amenaza: “Ferrari fue rápido aquí el año pasado, Red Bull siempre guarda algo para después… seguro tendremos un desafío con al menos tres coches más mañana”.







