Un mes después de su sorpresivo despido como director y CEO de Red Bull Racing, Christan Horner ha dejado oficialmente sus cargos en las distintas entidades británicas de la compañía. Horner, quien estuvo al frente del equipo durante 20 años, fue relevado tras la decisión de los accionistas de Red Bull de realizar un cambio en la dirección.

Tras su destitución operativa en julio, Horner seguía figurando como director en cuatro empresas registradas en el Reino Unido: Red Bull Racing, Red Bull Technology, Red Bull Powertrains y Red Bull Powertrains 2026. Sin embargo, en las últimas 48 horas ha sido removido de todos estos cargos, indicando que la compañía habría acordado los términos de su indemnización.

Laurent Mekies, exjefe del equipo Racing Bulls, asumió el liderazgo de Red Bull Racing con un enfoque más centrado en la escudería, mientras que Alan Permane tomó la dirección de Racing Bulls. Durante el reinado de Horner, Red Bull logró ocho campeonatos de pilotos —con Sebastian Vettel y Max Verstappen— y seis títulos de constructores.

Horner también estuvo involucrado el año pasado en una investigación interna por supuestas conductas inapropiadas hacia un empleado, de la que fue absuelto. Sin embargo, la polémica profundizó las diferencias con la sede austriaca, preocupada por el poder acumulado por Horner en los últimos años.

Con su salida definitiva, Red Bull completa el relevo de su liderazgo histórico y se prepara para consolidar un control más centralizado sobre sus operaciones en Reino Unido.