Max Verstappen tuvo una carrera para el olvido en el Gran Premio de Hungría, donde fue superado por Liam Lawson, piloto de Racing Bulls, algo que el analista Martin Brundle calificó como una verdadera “indignación”, dado que el neozelandés compite con un monoplaza técnicamente inferior.
El noveno lugar del neerlandés en el Hungaroring marcó el cierre de una complicada primera mitad de la temporada 2025. Aunque en las primeras fechas aún soñaba con pelear por su quinto título mundial, los problemas del RB21 han sido una constante. Ni siquiera la salida de Christian Horner en julio logró encaminar la situación en Red Bull, donde incluso los autos de su escudería hermana parecen más competitivos.
En clasificación, Verstappen apenas logró colocarse octavo, y durante la carrera su estrategia a dos paradas no le permitió recuperar terreno. Lawson, con una táctica de una sola detención, cruzó la meta en octava posición, justo por delante del campeón del mundo.
Fue la primera vez que el neozelandés terminó por delante de Verstappen en una carrera donde ambos vieron la bandera a cuadros. Cabe recordar que Lawson había iniciado la temporada como compañero de Max, pero fue reemplazado tras dos carreras por Yuki Tsunoda ante la falta de resultados.
Ahora, con puntos en tres de las últimas cuatro pruebas, Lawson ha sido el mejor Red Bull en pista en dos ocasiones recientes. “Son días difíciles en Red Bull”, sentenció Brundle, señalando la caída de rendimiento del equipo y lo incómodo que resulta para Verstappen quedar detrás de su excompañero, aún con un coche de menor jerarquía.







